
La administración de Donald Trump prepara un acuerdo económico con Cuba que podría anunciarse pronto, según fuentes citadas por USA Today con conocimiento de los planes de la Casa Blanca.
Aunque todavía no se conocen los detalles finales ni la fecha exacta, las conversaciones incluirían alivios parciales a restricciones de viaje para estadounidenses, posibles ajustes a sanciones y negociaciones sobre sectores estratégicos como puertos, energía y turismo.
El movimiento marcaría un nuevo intento de Washington por influir en el futuro de la Isla, esta vez con una fórmula de presión y negociación que la Casa Blanca presenta como distinta a la apertura impulsada por Barack Obama en 2016.
La información surge en un momento de alta tensión regional, después de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y del corte abrupto de suministros petroleros que golpearon al aparato de alianzas del oficialismo cubano.
Según el reporte de la prensa estadounidense, la Casa Blanca consideró que Cuba podía convertirse en el próximo objetivo de una estrategia de cambio político, pero habría optado por una vía menos frontal.
En lugar de una confrontación abierta como en Venezuela o Irán, Trump aconsejado por Marco Rubio estaría impulsando un rediseño del escenario cubano mediante acuerdos económicos que prioricen intereses estadounidenses y aumenten la presión sobre un sistema en crisis.
Qué se sabe del posible acuerdo con Cuba
Entre los puntos que se discuten estaría una flexibilización para que ciudadanos estadounidenses puedan viajar a La Habana, una decisión que Trump podría adoptar sin necesidad de aprobación del Congreso.
También se menciona un posible “offramp” o salida negociada para Miguel Díaz-Canel, mientras la familia Castro permanecería en la Isla.
A eso se suman conversaciones sobre puertos, energía y turismo, tres áreas clave en cualquier intento de reorganización económica en Cuba. Sin embargo, no está claro qué obtendría Washington a cambio ni cuáles serían las concesiones concretas del régimen más allá de descabezar a Díaz-Canel, quien es tremendamente impopular y quien es visto como culpable del inmovilismo.
Trump ha dejado entrever públicamente que las conversaciones existen. Durante la cumbre Escudo de las Americas, celebrada el 7 de marzo, afirmó que Cuba “está al final del camino”, sin dinero, sin petróleo y atrapada en una “mala filosofía” y un “mal régimen”.
El mandatario estadounidense aseguró ante líderes latinoamericanos que varios de ellos le pidieron “ocuparse de Cuba”. También afirmó que, mientras avanza una “transformación histórica” en Venezuela, espera un cambio próximo en la Isla gobernada por los comunistas desde hace más de 7 años.
En esa misma intervención aseguró que el secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio, sostenía contactos con el gobierno cubano y dio a entender que un acuerdo sería fácil de alcanzar.
Reportes anteriores indican supuestos contactos secretos entre Rubio y su equipo con Raúl Castro Rodríguez, conocido como Raulito Castro El Cangrejo, nieto de Raúl Castro y figura cercana al entorno del dictador de 94 años de edad.
Una cosa distinta al deshielo de Obama
Fuentes citas por USA Today aseguran que la administración republicana ha cuidado mucho los detalles para diferenciarse de Obama. Sostienen que este enfoque no sería una repetición del deshielo promovido por el demócrata.
La diferencia, según esa visión, es que Trump llegaría a la mesa con mayor capacidad de presión. La ofensiva contra Venezuela, la incautación del petróleo de Caracas y las advertencias recientes contra funcionarios cubanos serían parte de ese nuevo contexto.
La apuesta no sería solo abrir canales económicos, sino forzar un reacomodo político bajo condiciones más favorables para Estados Unidos y con menos margen para que La Habana controle el relato.
Aun así, exfuncionarios estadounidenses con experiencia en política hacia Cuba han expresado en privado dudas sobre cuán cerca está realmente la administración de cerrar un pacto.
Sin Comentarios! Dejar en el poder a los verdaderos responsables de la desgracia del pueblo cubano es una burla muy burda y cruel! La dictadura es quién gana y se beneficia con estas negociaciones mientras gana tiempo! Cuanto circo formado en vano! Todos son iguales y cortados por la misma tijera, los de aquí y los de allá llevan 67 años beneficiándose del sufrimiento y el sacrificio del cubano desposeído !
Creo que Trump y Marco Rubio estan siendo muy condescendientes con esa lacra de dirigentes en Cuba, Dias Canel es un titere de los Castros, el no es el unico culpable de lo que esta pasando en la isla, ni siquiera tiene voz ni voto en las decisiones del partido comunista, todo jira entorno a los Castros, que siguen robandose y apoderandose de las pocas riquezas que quedan en el pais. Esa cupula de barrigones , cerdos asquerosos hay que arrancarla de raiz, mientras quede un castro en la isla, todo va a seguir igual o peor.
Deben de eliminar la influencia del Partido comunista, admitir la propiedad privada, liberación de todos los presos politicos, eliminar la censura a la radio televisión y prensa escrita así como no bloquear el INTERNET, eliminar totalmente todo lo concerniente al mal llamando gobierno revolucionario y destituir a todos los ministros funcionarios asesores. Cambiar totalmente la constitución y no dejar ningun familiar ni allegado a la familia de los Castro