
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el martes que su administración revocará la ciudadanía a los inmigrantes naturalizados que cometieron delitos de fraude en el proceso.
En un discurso ante el Detroit Economic Club, Trump destacó que esta medida afectará particularmente a los inmigrantes procedentes de Somalia, aunque se extenderá a cualquier país cuyos ciudadanos sean hallados culpables de defraudar a los ciudadanos estadounidenses.
“Vamos a revocar la ciudadanía de cualquier inmigrante naturalizado de Somalia o de cualquier otro lugar que sea condenado por defraudar a nuestros ciudadanos”, afirmó el mandatario republicano. Además, subrayó que los inmigrantes que cometan estos delitos serán rápidamente deportados, anunciando que el proceso será “rápido y firme”.
El enfoque de la administración Trump sobre la inmigración en EEUU
Esta declaración llega en medio de una serie de políticas agresivas hacia los inmigrantes en el país. La comunidad somalí, que ha sido objeto de numerosas medidas restrictivas, fue mencionada específicamente por el presidente, quien afirmó que “si vienes a América a robar, te metemos en prisión y te enviamos de regreso al lugar de donde viniste”.
Esta retórica ha sido recurrente en las intervenciones públicas de Trump, quien ha intensificado su discurso contra ciertos grupos de inmigrantes.
Medidas adicionales contra los inmigrantes somalíes
Además de esta medida contra los fraudes, la administración de Trump ha llevado a cabo una ofensiva en Minnesota, enfocada en lo que considera un fraude a gran escala relacionado con los beneficios públicos dentro de la comunidad somalí del estado.
Otro cambio importante impulsado por la administración Trump es el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los nacionales somalíes. Este estatus permitía a los inmigrantes de Somalia vivir y trabajar en EEUU de manera temporal, debido a las condiciones de inseguridad en su país de origen.
El anuncio presidencial ha generado un fuerte rechazo entre los defensores de los derechos de los inmigrantes, que consideran que las políticas de Trump son discriminatorias y afectan de manera desproporcionada a los inmigrantes de ciertos orígenes.
Cubanos y nacionales de otros 74 países no pueden acceder a visas de inmigrante a EEUU
Desde el próximo 21 de enero entrará en vigor la suspensión indefinida del procesamiento de visas de inmigrante para 75 países, entre ellos Cuba, Nicaragua y Venezuela. El objetivo de la medida es reducir la inmigración de personas consideradas “carga pública”, es decir, aquellos que podrían depender de ayudas sociales una vez en el país.
El impacto de la suspensión será global, afectando principalmente a países de África, Asia y América, con 28 países de África (37%), 23 de Asia (30%) y 15 de América (20%) en la lista.
La decisión agrava aún más la difícil situación migratoria desde Cuba, que ya sufre la falta de canales migratorios efectivos, y Venezuela, que ve cómo el colapso social y económico impulsa el éxodo masivo.
Aunque se permitirán algunas excepciones, serán limitadas. Las críticas de organizaciones de derechos humanos destacan que la medida afecta a quienes huyen de condiciones extremas como pobreza, violencia o persecución.