
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, retiró la amenaza de imponer aranceles a varios países europeos, tras alcanzar un acuerdo con los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) sobre el futuro de Groenlandia, informó Reuters.
El mandatario republicano ha dicho que Groenlandia es un territorio prioritario para EEUU por motivos de seguridad nacional, ante la expansión estratégica de Rusia y China en el Ártico.
El anuncio fue realizado este miércoles por Trump a través de su red social Truth Social, después de una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.
“Con base en este entendimiento, no impondré los aranceles que estaban programados para entrar en vigor el 1 de febrero”, afirmó Trump, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el acuerdo alcanzado.
El presidente estadounidense indicó que había encargado al vicepresidente J.D. Vance, al secretario de Estado Marco Rubio y al enviado especial Steve Witkoff que participaran en las negociaciones, y que se daría más información “a medida que avanzaran las conversaciones”.
La amenaza de Trump de imponer aranceles del 10% a partir de febrero y del 25% desde junio, dirigida a los países aliados que tienen presencia militar en Groenlandia, generó tensiones en el escenario internacional.
Más temprano en el día, Trump había descartado el uso de la fuerza para tomar el control de Groenlandia, aunque insistió en que ningún otro país podría asegurar el territorio de Dinamarca. “La gente pensó que usaría la fuerza, pero no tengo que usarla. No quiero usarla. No usaré la fuerza”, afirmó ante una sala repleta de líderes mundiales.
A pesar de suavizar la retórica, Trump resaltó el poderío militar de EEUU, citando el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela como un ejemplo de su capacidad para actuar con firmeza.
El mandatario norteamericano también se refirió a la isla como un “trozo de hielo para protección mundial” que, según él, es fundamental para la seguridad global.
El ejército alemán retiró a 15 de sus efectivos de Groenlandia, apenas 48 horas después de que estos se desplegaran en la isla para una misión de reconocimiento. La salida de los militares de Berlín se produjo después de que Trump amenazara con imponer aranceles a los países europeos con presencia militar en el territorio autónomo danés.
Antes de las reuniones en Davos, varios gobiernos europeos endurecieron su discurso, defendiendo su presencia militar en la isla como parte de un interés compartido por la seguridad en el Ártico.
Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido emitieron un comunicado conjunto en el que reafirmaron su apoyo a la seguridad de la región y el refuerzo de la estabilidad transatlántica.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, fue aún más contundente al declarar en una entrevista que Europa “terminará aceptando” la anexión de Groenlandia, ya que, según él, los europeos proyectan debilidad, mientras que Washington proyecta fuerza.
Bessent justificó la necesidad de controlar la isla para proteger la seguridad global y desplegar el nuevo sistema de defensa aérea de EEUU, la “Cúpula Dorada”, diseñado para neutralizar amenazas en el espacio. Canadá también ha mostrado interés en unirse al proyecto, lo que fortalecería aún más las alianzas internacionales en defensa.

