El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica tras publicar en sus redes sociales un video extremadamente violento de un asesinato ocurrido en Florida, utilizando el caso para reforzar su discurso contra los inmigrantes.
A través de su red social, Truth Social, el mandatario estadounidense volvió a calificar de forma generalizada como criminales a los inmigrantes y, en el caso de los haitianos, se refirió a ellos como “animales”.
La grabación, difundida en su plataforma Truth Social, muestra el momento en que un hombre golpea repetidamente a una mujer con un martillo frente a una tienda en Fort Myers.
El sospechoso, identificado como Rolbert Joachin, un ciudadano haitiano de 40 años sin estatus migratorio regular, fue arrestado el mismo día y enfrenta cargos por homicidio, vandalismo y daños a la propiedad. La víctima, trabajadora de la gasolinera, murió en el lugar tras la agresión.
El material, descrito por el propio Trump como “una de las cosas más crueles que jamás verán”, ha sido ampliamente criticado por su carácter morboso y por la falta de respeto hacia la víctima y su familia.
En lugar de centrarse en el hecho criminal, el mandatario utilizó las imágenes para atacar las políticas migratorias de su predecesor y reforzar su narrativa política, en un momento de baja popularidad para él mismo por las crecientes acusaciones de violaciones a derechos humanos en sus centros de detención de migrantes.
En su mensaje, Trump insistió en vincular la migración con la delincuencia. Se refirió al acusado como un “animal” y afirmó que este tipo de hechos son consecuencia directa de lo que considera una política migratoria permisiva.
“Joe Biden y el partido Demócrata, convirtieron a los Estados Unidos de América en un basurero, permitiendo que decenas de millones de criminales, lunáticos, y los mentalmente trastornados de todo el mundo inundaran nuestro país, completamente sin limitaciones, sin revisiones, a través de nuestras fronteras abiertas”, comenzó en su extenso mensaje.
También cargó contra programas humanitarios como el Estatus de Protección Temporal (TPS), que ha beneficiado a miles de haitianos en EEUU.
“El video de este brutal asesinato es una de las cosas más crueles que verán jamás. Este animal pudo quedarse porque la administración Biden se lo permitió, dándole a él y a todos los haitianos ‘estatus de protección temporal’, un programa masivamente abusado y fraudulento que mi administración está luchando por terminar (…) Si importas el tercer mundo, te vuelves el tercer mundo, y eso es lo que pasó con cuatro años de control demócrata”, expresó en su publicación.
El caso fue reportado por CNN, que detalló que el sospechoso había ingresado al país en 2022, recibió una orden de deportación ese mismo año y posteriormente obtuvo protección temporal, la cual expiró en 2024. Actualmente permanece detenido sin derecho a fianza.
Más allá del hecho puntual, la reacción del presidente se enmarca en un patrón que ha marcado su carrera política. Trump ha construido buena parte de su discurso en torno a la criminalización de los inmigrantes, especialmente aquellos provenientes de países del llamado “tercer mundo”, a quienes con frecuencia presenta como una amenaza para su país.
No es la primera vez que emplea este tono. Durante sus campañas y mandatos, ha utilizado expresiones despectivas hacia comunidades migrantes y ha insistido en que la inmigración debe ser restringida para “proteger” al país.
Ese enfoque ha sido ampliamente criticado por organizaciones civiles y analistas, que señalan que estigmatiza a millones de personas.
Datos oficiales del gobierno estadounidense muestran una realidad más compleja. Según cifras del US Census Bureau, los inmigrantes representan alrededor del 13,7% de la población total del país, con una participación clave en sectores como la construcción, la agricultura y los servicios.
Diversos estudios también han indicado que no existe una relación directa entre inmigración y aumento de la criminalidad.
Aun así, el mandatario ha mantenido su retórica. En su publicación más reciente, acusó a los demócratas de permitir la entrada de “criminales, lunáticos y enfermos mentales de todo el mundo”, reforzando una narrativa que ha repetido durante años.
El uso de un video tan explícito ha elevado el nivel de controversia. Familiares y miembros de la comunidad de la víctima han expresado su dolor, recordándola como una persona trabajadora y cercana. Frente a la gasolinera donde ocurrió el ataque, se levantó un memorial en su honor.
Mientras el caso sigue su curso en los tribunales, la difusión del video y las declaraciones del presidente han destacado por sus generalizaciones y ataques que van más allá del hecho criminal en sí.


