
Ulises Toirac reaccionó este miércoles a la entrevista concedida por Miguel Díaz-Canel al programa Meet the Press de NBC con una conclusión frontal: la emigración masiva demuestra que los cubanos no quieren vivir en Cuba.
El humorista publicó su respuesta en Facebook tras ver la transmisión emitida el pasado domingo. Según Toirac, la clave no está en las palabras del gobernante cubano, sino en la salida de más de 1,25 millones de personas entre 2021 y 2024. A su juicio, ese dato refleja una percepción de futuro rota dentro de la Isla.
El actor sostuvo que ese éxodo constituye “la peor tragedia migratoria de toda la historia cubana”. Añadió que el impacto de esa salida masiva permite medir lo que piensa la población sobre el conflicto con Estados Unidos, la gestión interna y la situación nacional.
Toirac también relató las dificultades que enfrentó para ver la entrevista completa. Dijo que tuvo que esperar hasta la madrugada, aprovechar un momento sin cortes de datos y gastar sus propios megas, en un retrato de la precariedad cotidiana que vive el cubano común.
En su publicación, el comediante cuestionó la tesis oficial que presenta el embargo como causa única de la crisis. Reconoció que esa política daña, pero consideró que el gobierno tenía la obligación de actuar antes de llegar al actual nivel de deterioro.
Su crítica fue más allá. Toirac acusó a las autoridades de ocultar durante años la realidad económica del país y sugirió que la dirigencia conocía el rumbo del deterioro sin tomar medidas efectivas para evitarlo.
Sobre las repetidas votaciones en la ONU contra el embargo, el humorista fue tajante. Dijo que esa estrategia no ha dado resultados y planteó que cualquier intento serio debería enfocarse en influir sobre la opinión pública dentro de Estados Unidos.
La entrevista que provocó su respuesta fue grabada el 9 de abril en el Memorial José Martí, en La Habana. De acuerdo con el contenido compartido, se trató de la primera aparición de un gobernante cubano en Meet the Press desde la realizada a Fidel Castro hace 67 años.
Durante esa conversación, Díaz-Canel rechazó liberar a más de 1.200 presos políticos y descartó la celebración de elecciones multipartidistas. Cuando fue preguntado sobre una eventual renuncia para salvar a Cuba, respondió con evidente irritación.
La reacción de Toirac encaja con otras críticas recientes del humorista contra la cúpula del poder. El 2 de abril ya había responsabilizado al propio gobierno por el desastre económico y por insistir en culpar a factores externos.
Su nuevo mensaje vuelve a colocar el foco en una idea incómoda para el relato oficial: cuando cientos de miles de personas abandonan el país, el problema no puede explicarse solo con consignas ni con enemigos externos.