
La Comisión de Miami-Dade aprobó este mes por nueve votos a favor y cuatro en contra un aumento de los pasajes de autobuses y trenes para 2027. La decisión también dispone que la alcaldesa Daniella Levine Vava prepare un plan para cobrar por el uso del Metromover, informó Telemundo 51.
El servicio conecta Downtown, Brickell y Omni y permanece gratuito desde 2002 en Miami. Su eventual transformación en un transporte de pago afectaría los desplazamientos de residentes, trabajadores y visitantes que utilizan esta conexión.
La propuesta establece que los futuros ingresos deben cubrir la instalación y operación del mecanismo de cobro y generar, además, una cantidad adicional equivalente a un dólar por viaje.
Esto no significa que el boleto cueste exactamente un dólar. Para definir el importe, la administración tendrá que presentar los gastos previstos y explicar cómo funcionaría el sistema.
El cambio confirmado corresponde a Metrobus y Metrorail, cuya tarifa regular aumentará de 2,25 a 2,75 dólares. Los pasajeros que paguen el precio completo desembolsarán 50 centavos adicionales por trayecto. Será el primer incremento de este tipo en más de 13 años y entrará en vigor al comenzar 2027.
Para una persona que realice dos viajes diarios durante cinco días a la semana, el ajuste representará cinco dólares adicionales semanales. Mantener esa frecuencia durante las 52 semanas del año supondría un gasto extra de 260 dólares. El cálculo corresponde a tarifas individuales completas y no contempla posibles transbordos ni otros desembolsos relacionados con el transporte.
Según las estimaciones del condado, el incremento y ajustes menores en los intervalos de los trenes generarán aproximadamente 9,2 millones de dólares. Las autoridades sostienen que esos recursos ayudarán a mantener servicios cuya continuidad estaba comprometida. Entre las medidas previstas figuran conservar seis rutas de autobús que iban a desaparecer y preservar horarios nocturnos en otras siete.
Durante la discusión, algunos comisionados cuestionaron que los usuarios de autobuses y Metrorail asuman un aumento mientras los pasajeros del Metromover mantienen viajes gratuitos.
El planteamiento incorpora una cuestión de equidad: distribuir el financiamiento entre servicios utilizados por trabajadores, estudiantes y familias que necesitan desplazarse hacia empleos, centros educativos, consultas médicas y otras obligaciones cotidianas.
El condado deberá evaluar cuánto costaría instalar equipos, mantenerlos y administrar los pagos, además de calcular la recaudación esperada. En esa valoración entra la función del Metromover como enlace entre distintos puntos del centro y otros medios de transporte. Su gratuidad puede favorecer el uso del sistema y facilitar esas conexiones.
El próximo paso será la presentación del proyecto elaborado por la administración de Levine Cava. Los comisionados tendrán que examinar sus costos, las tarifas propuestas y el mecanismo de recaudación. Hasta entonces, el Metromover seguirá gratuito y no existe una fecha oficial para modificar esa condición.