
Una cubana, identificada como Tamara Margarita Valdés, se encuentra entre el número indeterminado de desaparecidos relacionado con el trágico accidente ferroviario, ocurrido durante la noche de ayer domingo en la localidad cordobesa de Adamuz, España, informó El País.
El siniestro se produjo cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid, sufrió un desperfecto, lo que provocó el descarrilamiento de sus últimos coches, los cuales invadieron la vía contraria, justo en el momento en que pasaba un tren Alvia, de la compañía Renfe, que cubría el trayecto Madrid-Huelva.
Por ahora, el saldo reportado es de 40 personas fallecidas, decenas de heridos y el número desconocido de desaparecidos. Respecto a Valdés, ha sido señalada como una residente de Huelva, donde su familia se encuentra desesperada por obtener noticias.
Ramón Montón, esposo de la mujer, relató a dicho medio de comunicación que había hablado con ella 20 minutos antes del accidente y que estuvo a punto de perder el tren.
A pesar del intenso dispositivo de rescate desplegado en la zona, las autoridades se muestran pesimistas sobre las posibilidades de encontrar supervivientes entre los restos del accidente.
En el tren de Iryo viajaban 294 personas, mientras que en el ferrocarril de Alvia iban 184 pasajeros. La mayoría de los cadáveres han sido retirados del lugar y los heridos trasladados a hospitales cercanos.
Los equipos de rescate aún luchan por ingresar a los escombros de los dos primeros coches del tren Alvia, los cuales sufrieron los mayores daños en el accidente. Estos vagones, descritos como “amasijos de hierros” por las autoridades, continúan siendo una de las principales preocupaciones, ya que en su interior habría personas que podrían encontrarse con vida, pero en estado crítico.
Las autoridades españolas han descartado un error humano como causa del accidente, calificándolo de “extraño”, ya que ocurrió en una recta, con ambos trenes circulando por debajo del límite de velocidad y en un tramo de vía recientemente renovado.
El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, describió una escena terrorífica al dar sus primeros reportes sobre el accidente. “He visto a un pasajero hecho un trapo. Había un cuerpo cortado por la mitad. Pero no había luz, era de noche”, relató el alcalde, quien fue uno de los primeros en llegar al lugar del accidente.
El jefe de bomberos de Córdoba, Paco Carmona, detalló las heridas sufridas por los pasajeros rescatados: “cortes, magulladuras, contusiones, fracturas abiertas”. Sin embargo, el acceso a los vagones más afectados sigue siendo un desafío, ya que los coches están “retorcidos” y llenos de escombros, lo que dificulta el trabajo de los equipos de rescate.
Otro obstáculo adicional es que los dos vagones más dañados del tren Alvia, descritos como “desintegrados”, cayeron a un terraplén de unos cuatro metros de altura, lo que ha hecho difícil la entrada de maquinaria pesada para levantar los vagones y acceder a los pasajeros atrapados.
“La dificultad está ahora en que la maquinaria pesada que estamos esperando tiene difícil encaje para poder trabajar y entrar en los vagones e identificar a las personas”, señaló Moreno.
Al mediodía de este lunes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, decretó tres días de luto oficial, expresando su compromiso con la investigación: “Vamos a dar con la verdad”, declaró desde el lugar de los hechos.