
Para el horario pico nocturno del 24 de febrero de 2026, el 60% de los circuitos eléctricos de Cuba estarán en apagón, según el pronóstico de la Unión Eléctrica (UNE). La generación de todo el país solo tendrá disponible 1.200 MW ante una demanda pronosticada de 3.000 MW. En consecuencia, habrá 1.800 MW de déficit.
El pasado lunes 23 de febrero de 2026, el SEN experimentó un déficit de capacidad en la generación de energía que se mantuvo durante las 24 horas. A las 19:10 horas, la afectación alcanzó un máximo de 1.748 MW. Durante la madrugada del 24 de febrero, la situación mejoró ligeramente, aunque el déficit continuó afectando el servicio eléctrico en todo el país.
En particular, la producción de energía de los nuevos parques solares fotovoltaicos alcanzó los 4.114 MWh, con una potencia máxima entregada de 734 MW, lo que contribuyó parcialmente a mitigar la crisis.
Diversas unidades generadoras están fuera de servicio debido a averías y mantenimientos. Se han reportado problemas en la Unidad 2 de la CTE Santa Cruz, la Unidad 2 de la CTE Felton y las Unidades 5 y 6 de la CTE Antonio Maceo, lo que contribuyó a una pérdida de 378 MW en capacidad generadora. Estos fallos han aumentado la presión sobre el sistema, especialmente cuando la demanda de electricidad sigue siendo alta.
La situación se complica aún más por la no incorporación de nuevas unidades generadoras en las próximas horas, lo que deja al sistema en una posición vulnerable frente a una creciente demanda.
La situación de los apagones en Cuba ha generado un fuerte descontento entre la ciudadanía, que vive bajo una constante incertidumbre. En lugares como Cienfuegos y Santa Marta, los residentes han denunciado interrupciones de más de 24 horas, lo que ha alterado gravemente su día a día.

La falta de electricidad no solo complica tareas cotidianas como la preparación de alimentos, sino que también afecta gravemente la productividad y el bienestar general, especialmente en hogares con niños o personas mayores.
Muchos ciudadanos han expresado su frustración en redes sociales, subrayando que las autoridades no brindan una respuesta adecuada. “¿Hasta cuándo vamos a seguir sin soluciones?”, se pregunta Maritza Emilia Marange, quien denuncia la disparidad en la distribución de los cortes de energía.
Algunas zonas sufren más que otras, creando una sensación de injusticia entre los habitantes. El temor de que la situación empeore con la llegada del calor es palpable, ya que el sistema eléctrico parece no tener capacidad para satisfacer la creciente demanda.
“Nada mejora, seguimos en la misma situación”, comenta un ciudadano en Cienfuegos, reflejando la desesperanza de muchos cubanos ante una crisis energética que no parece tener fin.
La falta de respuestas claras y la insuficiencia de las infraestructuras energéticas son puntos recurrentes en las quejas, que evidencian la necesidad urgente de reformas estructurales en el sector eléctrico.

