
Uruguay destina alrededor de 250.000 dólares al año para mantener la brigada cubana de Operación Milagro, aunque el Banco de Previsión Social (BPS) aclaró que no entrega salarios directamente a los especialistas enviados desde la Isla.
De igual manera, revelaron que los fondos son administrados mediante la estructura cubana encargada de gestionar las remuneraciones, según explicó la presidenta del organismo, Jimena Pardo.
La funcionaria detalló que el dinero aportado por Uruguay corresponde a un reintegro de gastos operativos y no representa un pago salarial para los oftalmólogos cubanos. Durante una entrevista en el programa 8AM de Canal 4, explicó que los recursos son adelantados y luego deben ser justificados mediante una rendición de cuentas.
“Lo que reintegra Uruguay, se le llama estipendio, es un reintegro de gastos”, afirmó Pardo, según declaraciones recogidas por medios uruguayos.
BPS niega pagar directamente a médicos cubanos
Pardo insistió en que el organismo uruguayo no mantiene una relación salarial directa con los integrantes de la misión. Según explicó, el dinero es depositado en una cuenta vinculada a la brigada médica establecida por el Ministerio de Salud Pública.
De acuerdo con el medio local Telenoche, la aclaración ocurre después de que surgieran cuestionamientos internacionales sobre los acuerdos mediante los cuales varios gobiernos contratan servicios médicos cubanos. Estados Unidos ha señalado durante años que el modelo permite al gobierno de La Habana controlar una parte significativa de los ingresos generados por sus profesionales en el extranjero.
El semanario uruguayo Búsqueda informó que la Cancillería recibió una advertencia de Washington sobre posibles restricciones de asistencia estadounidense para países que mantienen pagos relacionados con brigadas médicas cubanas.
Washington y organismos internacionales cuestionan el sistema cubano
Según el Departamento de Estado estadounidense, el gobierno cubano retendría entre el 50% y el 95% de los ingresos destinados a algunos profesionales que participan en misiones internacionales. Washington sostiene que estas condiciones podrían constituir indicadores de trabajo forzoso.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha calificado este mecanismo como una “práctica atroz”. En julio, Estados Unidos impuso sanciones al ministro cubano de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, dentro de sus medidas contra el sistema de exportación de servicios médicos de la Isla.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) también analizó la situación de los trabajadores cubanos enviados al exterior. El organismo documentó denuncias relacionadas con vigilancia, restricciones de movilidad, control de documentos personales y posibles represalias contra quienes abandonan los programas.
Uruguay mantiene cooperación con La Habana
A pesar de las advertencias estadounidenses, el gobierno uruguayo aseguró que continuará con el acuerdo médico. El secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, afirmó que la decisión responde a la voluntad de mantener el programa.
“No ha llegado nada oficial al BPS en términos de comunicación de esto”, indicó Pardo al referirse a las posibles consecuencias anunciadas por Washington.
Actualmente, 21 oftalmólogos cubanos trabajan en Uruguay mediante Operación Milagro, con períodos de permanencia aproximados de tres años. Desde el inicio del programa, durante el primer mandato presidencial de Tabaré Vázquez, se han realizado cerca de un millón de pesquisas y más de 220.000 cirugías, principalmente relacionadas con cataratas.
“Nosotros obedecemos al pueblo uruguayo. El Gobierno obedece al pueblo uruguayo porque Uruguay es un pueblo soberano”, afirmó Sánchez al defender la continuidad del convenio.
El funcionario también destacó los resultados médicos del programa: “El acuerdo de los médicos cubanos permitió que miles de uruguayos pudieran ver, y eso nosotros lo reconocemos y lo valoramos mucho”.