
Un cubano de Miami acusado de hacerse pasar por médico habría logrado algo que pone bajo la lupa varios procesos de naturalización: al menos 14 personas obtuvieron la ciudadanía estadounidense después de ser eximidas de los exámenes de inglés y educación cívica mediante certificaciones médicas que, según fiscales federales, eran fraudulentas.
El acusado es Eduardo Javier Ibarra Arrowsmith, de 61 años. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Ibarra se habría hecho pasar por un neurólogo de Miami-Dade y utilizado su nombre, Número de Identificación Nacional de Proveedor (NPI) y licencia médica de Florida para completar al menos 34 formularios N-648.
El caso, que Periódico Cubano había reportado tras conocerse la acusación federal, volvió a ser destacado posteriormente por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) como ejemplo de fraude dirigido directamente contra el proceso de naturalización.
El formulario que permite no hacer los exámenes de ciudadanía
El N-648, denominado Certificación Médica para Excepciones por Discapacidad, permite que determinados solicitantes queden exentos de demostrar conocimientos de inglés y de historia y educación cívica cuando una condición física, del desarrollo o mental les impide cumplir esos requisitos.
No basta con alegar una enfermedad. La documentación debe ser certificada por un profesional autorizado y explicar por qué el impedimento afecta la capacidad del solicitante para cumplir las pruebas. USCIS ya había reforzado la revisión de los formularios N-648 para detectar posibles fraudes.
La denuncia sostiene que Ibarra no tenía licencia para ejercer medicina en Florida. El neurólogo cuya identidad habría utilizado era además familiar suyo: su licencia había expirado en agosto de 2024 y falleció alrededor de mayo de 2025.
Errores en los documentos terminaron despertando sospechas de USCIS
El esquema habría funcionado desde febrero de 2023 hasta al menos noviembre de 2025. La investigación comenzó a tomar forma cuando un revisor de USCIS detectó formularios atribuidos al neurólogo que presentaban errores ortográficos, diagnósticos incoherentes e información incompleta.
Uno de los documentos fue presentado en marzo de 2025, meses después de que hubiera expirado la licencia del médico. Otro fue entregado en julio del mismo año, cuando el neurólogo ya había fallecido. Ambos incluían, según la declaración jurada federal, el teléfono celular y el correo electrónico de Ibarra.
Una solicitante identificada únicamente por las iniciales J.B. declaró que había localizado al supuesto médico mediante Google y pagado aproximadamente 1.000 dólares por consultas. Cuando los investigadores le mostraron fotografías, no reconoció al verdadero neurólogo y señaló a Ibarra como la persona que la había atendido.
La revisión terminó abarcando más de 30 formularios. Varios solicitantes entrevistados identificaron igualmente a Ibarra como el supuesto médico y algunos dijeron que les realizó exámenes, hizo diagnósticos y llegó a recetarles medicamentos.
En paralelo, quienes pasan por el procedimiento ordinario deben someterse a una entrevista en la que USCIS no solo evalúa inglés y civismo, sino que también revisa en detalle la solicitud de naturalización. Estas son algunas de las preguntas que pueden resultar decisivas durante la entrevista de ciudadanía.
¿Qué puede pasar con las 14 ciudadanías obtenidas?
Los fiscales sostienen que las certificaciones atribuidas a Ibarra permitieron que 14 solicitantes fueran eximidos de las pruebas de inglés y civismo y posteriormente obtuvieran la ciudadanía estadounidense. La documentación pública consultada no indica que esas 14 personas hayan sido acusadas penalmente ni que sus ciudadanías hayan sido revocadas automáticamente.
Sin embargo, el caso aparece en momentos en que USCIS y el Departamento de Justicia han incrementado las investigaciones sobre naturalizaciones presuntamente obtenidas mediante fraude. USCIS incluso ha advertido sobre las consecuencias de mentir para conseguir la ciudadanía, mientras nuevas directrices establecen cómo deben remitirse al Departamento de Justicia los posibles casos de desnaturalización. La agencia actualizó recientemente esos criterios de revisión.
Ibarra enfrenta cargos por fraude y uso indebido de visas, permisos y otros documentos, además de robo de identidad agravado. Las acusaciones contenidas en la denuncia penal son alegaciones y deberán probarse ante un tribunal.