
La policía de Hialeah arrestó a una mujer, identificada como Janet Edwards, acusada de descuidar a su madre de 77 años, quien fue hallada en condiciones inhumanas dentro de su hogar, en la cuadra 1600 de West 62nd Street.
Edwards fue detenida el martes tras la denuncia de su hija y nieta de la víctima, quien presentó evidencia fotográfica y mensajes de texto que implicaban a la sospechosa en el abuso y la negligencia hacia la anciana.
Según el informe policial, las fotos mostraban a la mujer de la tercera edad “con heces en sus manos y consumiéndolas”, una situación que conmocionó a las autoridades.
Además, la hija de Edwards mostró mensajes de texto en los que la detenida reconoció la situación y no mostró ninguna urgencia por ayudar a su madre, diciendo que “olía a mierda y se iba a volver a la cama”, según los documentos presentados.
El caso se complicó aún más cuando la hija de Edwards reveló que había sido testigo de otro incidente en el que su madre abofeteó a la anciana en un arranque de frustración. Estos actos fueron suficientes para que la policía de Hialeah tomara acción y acudiera al domicilio a investigar el bienestar de la víctima.
Al llegar al hogar, los oficiales encontraron a la anciana en una habitación cerrada con llave desde el exterior y sin electricidad. La mujer estaba acostada en un colchón inflable en condiciones precarias. Ante la gravedad de la situación, la víctima fue trasladada al Hospital General Palmetto para su observación médica.
Durante el interrogatorio, Edwards admitió haber presenciado en al menos cinco ocasiones cómo su madre comía sus propias heces y justificó sus mensajes de texto, alegando que los había enviado porque estaba “molesta o frustrada”. No obstante, negó haber golpeado a su madre.
Edwards fue arrestada y llevada al Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde permanece hasta este miércoles, con una fianza que aún está por fijar.
Las autoridades le han imputado cargos por negligencia de un adulto mayor o discapacitado y agresión a una persona de 65 años o más. Si se le encuentra culpable de estos cargos, podría enfrentar una pena máxima de 15 años de prisión y una multa de hasta 10.000 dólares.
El crimen de negligencia de un adulto mayor o discapacitado es considerado un delito grave de segundo grado cuando causa un gran daño corporal, una discapacidad permanente o una desfiguración. Si no se causa un daño tan grave, la pena puede ser de hasta 5 años de prisión, conforme a las leyes estatales de Florida.