
Un hombre de Hialeah, identificado como Erick Ventura Castro, de 24 años, fue sentenciado a 30 meses de prisión federal por estar involucrado en una red de fraude migratorio que facilitaba la entrada de cubanos a Estados Unidos, según un comunicado del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés).
Periódico Cubano confirmó que se trata del primero de los implicados que recibe una condena de cárcel, tras declararse culpable de conspiración para el tráfico de migrantes y lavado de dinero.
El DOJ indicó que el acusado formaba parte de una organización desmantelada en septiembre del año pasado, tras una investigación sobre solicitudes migratorias fraudulentas presentadas entre 2021 y 2025.
Según la acusación federal, los cubanos interesados en ingresar a EEUU eran captados mediante redes sociales. Los fiscales sostienen que los implicados preparaban solicitudes destinadas, en apariencia, a viajes temporales, aunque el objetivo real de los clientes era permanecer en territorio estadounidense.
Como parte de la conspiración, Ventura Castro habría realizado más de 40 pagos electrónicos al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés) para tramitar solicitudes fraudulentas del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA), con supuestas ciudadanías europeas.
La organización cobraba entre 1.500 y 40.000 dólares por sus servicios, de acuerdo con los fiscales. Entre las irregularidades detectadas figuran la presunta falsificación de documentos, ciudadanías y direcciones de residencia.
Las modificaciones buscaban ocultar que los solicitantes se encontraban en Cuba, una circunstancia que podía impedir la aprobación de la autorización electrónica de viaje.
El programa ESTA permite a ciudadanos de determinados países ingresar a EEUU sin solicitar una visa tradicional, siempre que cumplan las condiciones del Programa de Exención de Visado. Las autoridades revisan los datos personales, el historial de viajes y otra información antes de aprobar la autorización.
El fiscal federal para el Distrito Medio de Florida, Gregory W. Kehoe, afirmó que los acusados instruían a los migrantes para que declararan que viajaban como turistas. También les indicaban que ocultaran su procedencia de Cuba y aseguraran que permanecerían en EEUU durante un periodo limitado.
El DOJ sostiene que los integrantes de la red sabían que los ciudadanos cubanos podían resultar inelegibles para el ESTA por haber viajado o permanecido en Cuba. Para eludir las restricciones, presuntamente utilizaron direcciones falsas y organizaron itinerarios con escalas o salidas desde terceros países.
El abogado de inmigración John de la Vega explicó que el expediente incluye cientos de solicitudes fraudulentas. El especialista señaló que los formularios contenían información falsa y eran utilizados para obtener autorizaciones de viaje bajo argumentos que no coincidían con la verdadera intención de los solicitantes.
De la Vega advirtió que mentir en una solicitud migratoria puede generar consecuencias incluso después de obtener un beneficio. Una persona que haya ingresado mediante fraude intencional podría enfrentar procesos de deportación, la revocación de la residencia permanente o la pérdida de la ciudadanía estadounidense.
“Esta organización criminal operaba como fachada para solicitudes de asilo falsas, generando solicitudes frívolas en todo el país. A los criminales que buscan explotar nuestro sistema de inmigración: los encontraremos, desmantelaremos sus planes y se enfrentarán a la justicia”, indicaron las autoridades.
De los 12 acusados en el expediente, cinco se declararon culpables y permanecen a la espera de sentencia. Otros tres tienen previsto enfrentar juicio en septiembre. Entre los procesados figuran tres residentes de Hialeah, dos de ellos sin estatus migratorio, y una mujer que vivió en esa ciudad del sur de Florida y que actualmente se encuentra en Cuba.

