
Un hombre de Hialeah, identificado como Leonardo Carracedo Rey, de 30 años, fue arrestado este martes por un cargo de robo a mano armada relacionado con un apuñalamiento, informaron las autoridades locales.
Según el reporte del Departamento de Policía de Hialeah, en la noche del 13 de septiembre, la víctima orinó en público cerca de Carracedo King y su novia, lo que provocó la ira del agresor. Armado con un cuchillo grande, amenazó a la víctima. El incidente fue visto por dos testigos que salieron del apartamento del hombre agredido.
Uno de los testigos intentó intervenir para calmar la situación, disculpándose en nombre de la víctima y estrechando la mano del agresor. Los testigos se retiraron y poco después ocurrió el apuñalamiento.
La policía señaló que los testigos regresaron al apartamento poco antes de la 1:00 a. m. del 14 de septiembre, cuando recibieron una llamada de la víctima, quien les informó que había sido apuñalada y necesitaba ayuda.
Los oficiales encontraron a la víctima tendida en una cama con múltiples puñaladas, incluyendo una herida profunda en el centro del pecho. Por tal motivo, fue trasladado de urgencia al Centro de Trauma Ryder del Hospital Jackson Memorial.
Al ofrecer su declaración, relató que después de que los testigos se fueron, decidió ir hacia Carracedo Rey con la intención de disculparse, llevando un bate de béisbol para protegerse debido a las amenazas previas.
Al acercarse, otro hombre, que conducía una camioneta Cadillac registrada a nombre del detenido, se le enfrentó y le gritó al sospechoso que tomara el arma. Según la víctima, ambos hombres lo persiguieron mientras subía las escaleras de su apartamento, uno le quitó el bate de béisbol, mientras que el otro lo apuñaló varias veces.
La policía no ha identificado al otro hombre involucrado en el ataque. Las autoridades indicaron que el arresto se basó en el hecho de que ambos hombres actuaron juntos en el ataque. Además, se informó que Carracedo Rey dejó su billetera en el lugar del crimen.
En el estado de Florida, el robo a mano armada se considera un delito grave de primer grado, lo que conlleva penas que pueden incluir hasta cadena perpetua o 30 años de prisión, además de posibles multas.
Las penas varían según las circunstancias: si solo se lleva un arma de fuego, la condena mínima es de 10 años de prisión; si se dispara el arma, la pena mínima aumenta a 20 años. En los casos en que el uso del arma resulte en lesiones graves o la muerte de la víctima, la pena mínima es de 25 años de cárcel.