
Sin pedir dinero o alguna cosa material a cambio, el cubano Ernesto Almaguer Díaz, residente en Holguín, ha ofrecido su sangre para ayudar a niños que en estos momentos se encuentran ingresados a causa de diferentes tipos de cáncer.
A través de su perfil de Facebook, este hombre expresó su disposición para donar a pacientes de la sala de Oncología y Oncohematología del Hospital Pediátrico de Holguín. “Si alguien conoce de algún niño que necesite una donación, soy O+. Si es posible, pongan a los padres en contacto conmigo 53567540”, escribió.
En un contexto donde algunos han recurrido a vender su sangre como medio de supervivencia, Almaguer Díaz dejó claro que su acción es completamente desinteresada: “Solo acepto las gracias”.
La situación de los bancos de sangre en la Isla se ha deteriorado hasta el punto de que los pacientes con cirugías programadas deben presentar su propia donación para ser intervenidos. Además, ante la escasez de hemoderivados, ha surgido un mercado clandestino en el que algunos donantes llegan a exigir hasta 6.000 pesos cubanos (CUP) por una donación.
El grupo de Facebook “Donantes de Sangre Cuba” ha sido testigo de intensos debates en torno a la comercialización de la sangre. En una reciente publicación, un usuario solicitó dicha cantidad por donar, lo que generó reacciones divididas. Mientras algunos defendían la necesidad de recibir algún tipo de compensación, otros lamentaban la pérdida de valores como la empatía y el humanismo.
Bricella Hernández fue una de las voces que criticó esta práctica, argumentando que la crisis ha desdibujado la solidaridad en la sociedad cubana. Por otro lado, Garcell Gordon culpó al régimen cubano, asegurando que la dictadura vende sangre a otros países, lo que ha generado un mercado negro donde la necesidad es aprovechada con fines lucrativos.
En agosto pasado, padres de familia denunciaron que los jóvenes en el Servicio Militar Activo eran obligados a donar sangre bajo la amenaza de recibir castigos, como un incremento de guardias nocturnas si se negaban a ser parte del procedimiento.
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP), al compartir esta denuncia, también informó que los jóvenes son castigos con la retirada de permiso de visita a sus hogares.
En la publicación de ese instituto en Facebook, varios usuarios expresaron el temor de que la sangre de los jóvenes sea vendida como parte de los negocios del régimen comunista. “La tiranía tiene la venta de plasma y derivados a Sudáfrica. Despierten cubanos, no se dejen engañar y manipular más por esos delincuentes”, dijo el usuario Guillermo Sáez Morales.

