
Decenas de residentes de Guanabo, en el municipio Habana del Este, se concentraron este lunes frente a la sede local del Poder Popular para exigir respuestas ante la falta de agua potable, agua salobre, electricidad y alimentos.
La manifestación, difundida en redes sociales por el periodista Mario J. Pentón y por la usuaria Sisi Aguilera, se desarrolló de forma pacífica. Además, refleja el creciente malestar de una comunidad que acumula semanas de dificultades vinculadas al deterioro de los servicios básicos.
En los videos, revisados por Periódico Cubano, se observa a un grupo de vecinos reunidos en un parque de la localidad. Durante una de las grabaciones se escucha la voz de una residente que resume el sentimiento predominante entre los presentes: “El pueblo de Guanabo se está uniendo para exigir respuestas porque lo que están haciendo con nosotros es abusivo”.
Guanabo acumula semanas de crisis y malestar social
La protesta de este lunes no surgió de manera aislada. En las últimas semanas, Guanabo ha sido escenario de varias expresiones de inconformidad. Estas protestas están relacionadas con los prolongados apagones, la escasez de agua y las dificultades para acceder a productos esenciales.
El pasado 19 de junio se registraron cacerolazos en distintos puntos del barrio. Además, reportes publicados un día antes describían una situación marcada por la acumulación de basura, la interrupción constante del servicio eléctrico y la falta de suministro de agua. Para muchos habitantes, la combinación de estos factores ha deteriorado las condiciones de vida en una de las zonas costeras más conocidas de La Habana.
La crisis energética que afecta a Cuba ha golpeado con fuerza a la capital. Desde principios de junio, numerosos barrios habaneros han enfrentado cortes eléctricos que se extienden entre 20 y más de 40 horas consecutivas. Las propias autoridades del sistema eléctrico estatal han reconocido la existencia de un déficit de generación que limita la capacidad de cubrir la demanda nacional.
La falta de corriente repercute en otros servicios esenciales. Sin electricidad, los sistemas de bombeo reducen o paralizan el suministro de agua, los alimentos se echan a perder con rapidez y las altas temperaturas convierten muchas viviendas en espacios difíciles de habitar. Ante esa situación, algunas familias optan por dormir en portales, azoteas, calles o incluso en la playa para aliviar el calor y evitar los mosquitos.
Las protestas se extienden por varios municipios de La Habana
La manifestación de Guanabo ocurre en un contexto de creciente tensión social. Durante los últimos días se han reportado protestas y cacerolazos en diferentes zonas de la capital cubana.
El 17 de junio, vecinos de Centro Habana protagonizaron una protesta multitudinaria relacionada con los apagones y la falta de agua. Tres días después, el descontento se extendió a San Miguel del Padrón y La Güinera. En esos territorios se reportaron acciones de protesta que incluyeron la quema de basura y neumáticos. También hubo cacerolazos en Santos Suárez, Regla y la Avenida Carlos III.
Entre las consignas más repetidas por los manifestantes destacan “¡Agua y corriente!” y “¡Abajo la dictadura!”, reflejo del descontento acumulado por amplios sectores de la población.
Frente a estas expresiones, las autoridades han respondido con restablecimientos temporales del servicio eléctrico en algunas zonas y con el despliegue de efectivos policiales, incluidas unidades especiales conocidas como boinas negras.
La protesta de Guanabo se suma así a una serie de reclamos ciudadanos que evidencian el impacto de la crisis energética y de abastecimiento en la vida cotidiana de los cubanos, en un escenario que recuerda el aumento de la movilización social registrado en el país desde las protestas del 11 de julio de 2021.

