
Venezuela envió más de 26.000 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba tras el paso del huracán Melissa por el oriente del país, pero la noticia ha generado reacciones de desconfianza entre los cubanos, que dudan de que los recursos lleguen realmente a los damnificados.
El anuncio fue difundido en la página oficial de TV Santiago, medio estatal que informó además que Jamaica recibirá 22.000 toneladas adicionales como parte de la asistencia enviada por el gobierno de Nicolás Maduro. Según el mensaje, el gesto es una muestra de solidaridad con los países del Caribe afectados por el ciclón. El envío desde Venezuela incluye alimentos e insumos médicos.
Los comentarios de los internautas reflejaron un fuerte escepticismo sobre el manejo de las donaciones por parte del régimen. “Sin palabras, mi gente, no esperen nada de eso que el gobierno se lo coge”, escribió un usuario. Otro respondió: “Vamos a ver cuántas de esas llegan al pueblo”.
Las críticas se repitieron en cientos de mensajes que denunciaron la falta de transparencia y el uso indebido de donaciones en ocasiones anteriores. “Ahora un siglo en almacenes y otro en llevarlas, y luego cobrar transporte y almacenamiento al mismo necesitado que no tiene ni un céntimo”, señaló un comentarista, mientras otros reclamaron que la ayuda “se venda luego en las mipymes”.
La desconfianza ciudadana hacia las autoridades se ha convertido en una constante cada vez que llega ayuda extranjera a la Isla. Muchos temen que los alimentos y los insumos médicos anunciados por Caracas no sean entregados gratuitamente a las familias afectadas.
“Lo que es para esas personas se debe respetar y hacer llegar en el menor tiempo posible y libre de costo. Por lo menos intenten hacer lo justo”, escribió una usuaria en respuesta a la publicación de TV Santiago.
Mientras tanto, otras naciones también han dado apoyo. China, a través de su Cruz Roja, despachó mil kits familiares de emergencia, que estaban en La Habana antes del impacto de Melissa. Los paquetes, que incluyen artículos de higiene, abrigo y utensilios básicos, según el régimen, ya se distribuyen en las provincias más afectadas.
El embajador chino Hua Xin aseguró que la ayuda continuará “según evolucione la situación”. La entrega está a cargo de la Cruz Roja Cubana, en coordinación con autoridades locales y militares, lo que ha reavivado el debate sobre la falta de control civil en la distribución.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció el jueves 30 de octubre que Washington está dispuesto a brindar asistencia humanitaria inmediata a Cuba. El funcionario precisó que la administración de Donald Trump está preparada para hacerlo directamente o mediante socios locales “que puedan distribuirla con mayor eficacia”.
El ofrecimiento estadounidense llega en un contexto de crisis de abastecimiento y colapso de servicios básicos en el oriente del país, donde el huracán Melissa dejó severos daños en viviendas e infraestructuras.
Luego del pronunciamiento de Rubio, un simple texto en X del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos F. de Cossio, escribió: “A raíz de comunicaciones públicas del día de hoy sobre los daños del huracán, hemos entrado en contacto con el Dpto Estado y estamos en espera de precisión sobre cómo y en qué manera están dispuestos a ayudar”.
Para muchos cubanos, la solidaridad extranjera solo tendrá sentido si esta vez los recursos llegan al pueblo y no a los almacenes del Estado.