
La crisis sanitaria en Cuba se intensifica con el aumento de casos de arbovirosis, específicamente dengue, zika y chikungunya, enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.
En medio de esta emergencia, la viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, ha ofrecido nuevas recomendaciones para la población, a pesar de la grave escasez de recursos en el país. En una reciente intervención, Peña destacó que el uso de métodos tradicionales, como la quema de cáscaras de cítricos, podría ayudar a ahuyentar los mosquitos en los hogares.
Asimismo, señaló que la población debe colaborar manteniendo las viviendas limpias y eliminando posibles fuentes de agua estancada, donde los mosquitos se reproducen.
La declaración de la viceministra supone que debido a la falta de recursos y la situación económica, gran parte de la responsabilidad de combatir la propagación de estas enfermedades recae ahora en la población cubana. El gobierno se desmarca de su deber y ahora se recomienda quemar cáscaras de cítricos.
El problema se ha complicado por la falta de fumigación masiva y la escasez de repelentes comerciales, que son inaccesibles para la mayoría de los cubanos debido a su alto costo en tiendas en dólares.
El otro consejo fue el diagnóstico temprano y la atención médica oportuna, especialmente en los casos de dengue y chikungunya, enfermedades que requieren seguimiento estricto para evitar complicaciones graves. Pero en los hospitales, la falta de insumos médicos y la sobrecarga de trabajo en los centros de salud dificultan aún más la respuesta a la epidemia.
Según la funcionaria, por las características tropicales de Cuba, la proliferación del mosquito se da durante todo el año. El dengue, enfermedad que afecta a miles de cubanos cada año, es especialmente grave debido a su capacidad de mutar en formas más peligrosas cuando una persona se infecta con diferentes serotipos del virus.
En el caso de chikungunya, aunque los síntomas incluyen fiebre y dolor en las articulaciones, no suele generar formas graves, pero puede prolongarse hasta 90 días y, en algunos casos, afectar seriamente la calidad de vida de los pacientes debido al dolor crónico en las articulaciones.
Durante toda su intervención, la viceministra insistió en la importancia de la colaboración comunitaria para frenar la propagación de las enfermedades. Es necesario que cada ciudadano tome medidas preventivas, como el uso de mosquiteros, la aplicación de repelentes caseros y, cuando sea posible, la quema de cáscaras de cítricos para repeler a los mosquitos. El llamado es claro: “Hay que apelar a todo”, enfatizó Peña.
El Ministerio de Salud Pública reconoció que tres personas han muerto en Cuba debido al dengue en lo que va de 2025, y que la enfermedad está presente en 12 provincias del país. El protocolo de atención establece que los pacientes sin comorbilidades pueden ser tratados en casa, mientras que aquellos con condiciones previas deben ser hospitalizados.

