
El 19 de septiembre, el capitán de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), Leonel Mesa Rodríguez, fue asesinado en un ataque a mano armada mientras se desplazaba entre los municipios villaclareños de Caibarién y Remedios.
La prensa oficialista ha vinculado el crimen con un “incremento de la incitación del enemigo para subvertir el orden y la tranquilidad”. Varias unidades de policía en todo el país están haciendo actos de homenaje en memoria del policía “caído en el cumplimiento del deber”.
Mesa Rodríguez, un veterano de más de 24 años en la PNR, fue hallado con seis heridas de arma blanca y un disparo en la cabeza. La moto que conducía permaneció en el lugar, pero su arma de servicio fue robada. En menos de 48 horas, según se explica en una nota oficial publicada por el Ministerio del Interior (Minint), el presunto responsable de los hechos fue apresado y se le ocupó el arma de fuego.
Mesa Rodríguez era conocido en la comunidad como “Cal Viva”, debido a sus métodos de represión durante su tiempo como jefe de sector en el Consejo Popular La Reforma en Caibarién. Su figura polarizaba la opinión pública: mientras algunos lo defendían por su dedicación al orden y la justicia, otros lo criticaban por sus presuntos abusos de poder, que habrían derivado en encarcelamientos injustificados y otras acciones represivas.
Por ejemplo, en la Brigada de Patrullas de la Dirección General de la Policía en La Habana se realizó un “acto de reafirmación revolucionaria”. Durante la ceremonia, se resaltó el compromiso de la policía en defender la revolución y mantener la paz social. Asimismo, se expresó la condena ante este ataque y el rechazo a la incitación subversiva que, según las autoridades, busca desestabilizar el país.
“Frente a las adversidades, nuestra respuesta debe ser más disciplinada y de mayor compromiso. Que nadie dude que la PNR sigue siendo el pueblo uniformado, firme en su misión y leal en su historia rebelde”, dijo el teniente coronel Sergueis Machirán.
En ese sentido, recordó las palabras de Raúl Castro: “Y si alguien tiene que caer en su modesto, heroico trabajo de todos los días, caigan con la dignidad que cayeron esos compañeros en Girón”.
Las autoridades cubanas insisten en que este tipo de hechos no quedarán impunes y que la respuesta será contundente. Pero aún no se revela la identidad del autor del asesinato al que solo se le calificó como “delincuente”.

