
Eurodiputados del partido español VOX impulsaron en el Parlamento Europeo una resolución que pide sanciones contra Miguel Díaz-Canel, altos cargos del régimen cubano y GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas de Cuba, informó la Gaceta de la Iberosfera.
La iniciativa forma parte del debate europeo sobre la situación de la isla, marcada por la crisis humanitaria, los apagones, la escasez de combustible, la represión política y la salida masiva de cubanos al exterior. El Parlamento Europeo tenía previsto votar este jueves una resolución sobre Cuba, en una sesión centrada en la crisis interna del país y en el papel que debe asumir la Unión Europea ante su futuro.
El punto más fuerte del texto promovido por VOX y Patriotas por Europa es la petición de aplicar sanciones contra Díaz-Canel. La moción también reclama la libertad inmediata e incondicional de los presos políticos y plantea revisar el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba.
VOX pide sanciones contra Díaz-Canel, GAESA y la cúpula del régimen
La resolución defendida por VOX propone una línea más dura frente a La Habana. Entre sus demandas figuran sanciones contra Miguel Díaz-Canel, dirigentes del poder político cubano y GAESA, además de una auditoría sobre la ayuda europea enviada a Cuba desde 2016.
Los eurodiputados Hermann Tertsch y Jorge Martín Frías defendieron que la UE debe dejar de tratar al régimen cubano como un socio normal mientras persistan la represión y el encarcelamiento de opositores.
Tertsch afirmó: “La Unión Europea no puede seguir dando dinero y legitimidad a una dictadura que tortura, encarcela a menores y mata de hambre a su pueblo. O se aplican las cláusulas que el propio acuerdo prevé, o la UE se convierte en cómplice del régimen castrista. El Parlamento Europeo quiere dar pasos atrás y se ve en esta resolución conjunta que han presentado”.
Martín Frías también reclamó impedir que los fondos europeos beneficien al Gobierno cubano. “Exigimos la libertad inmediata e incondicional de todos los presos políticos y que no llegue ni un euro de los europeos al régimen cubano. La miseria de Cuba tiene un solo culpable: la dictadura comunista”, señaló.
La división europea por el papel de EEUU en la crisis cubana
La discusión sobre Cuba no solo enfrentó posiciones sobre el régimen de La Habana, informó EFE. También dividió al Parlamento Europeo por el papel de EEUU y sus sanciones en el deterioro de la situación humanitaria en la isla.
El texto con mayor respaldo inicial fue impulsado por grupos de centroderecha y planteaba urgir a la Unión Europea a suspender el acuerdo de diálogo político y cooperación con Cuba si la isla no daba, en el corto plazo, “pasos concretos y significativos” hacia una democracia plena.
Esa posición contaba con apoyo del Partido Popular Europeo, los Conservadores y Reformistas Europeos y los liberales de Renovar Europa.
Sin embargo, socialdemócratas y verdes promovieron una resolución alternativa al considerar que el documento de centroderecha no mencionaba el impacto del embargo económico de EEUU ni de las restricciones energéticas sobre Cuba.
Esos grupos compartían puntos como la exigencia de reformas políticas y económicas, la liberación de los presos políticos y el respeto de los derechos fundamentales, pero pedían incluir también la presión estadounidense dentro del diagnóstico de la crisis.
La eurodiputada socialista Leire Pajín explicó esa posición con una frase directa: “Si esta resolución lo que pretende es reflejar la situación de grave deterioro humanitario que existe en la isla, hay que explicar todas las razones que conducen a ella”.
Pajín también sostuvo que el embargo económico de larga data de Washington y el más reciente bloqueo petrolero de la administración Trump “ha llevado a que hoy la población cubana no tenga acceso a lo más básico, ni a la electricidad, ni a medicinas ni a alimentos”.
El acuerdo UE-Cuba vuelve al centro del debate
El Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación entre la Unión Europea y Cuba, firmado en 2016 y aplicado provisionalmente desde 2017, vuelve a quedar bajo presión. Para los sectores más críticos con La Habana, ese marco no ha producido avances suficientes en derechos humanos y debería suspenderse si no hay cambios políticos verificables.
La resolución de centroderecha pide un plan concreto para una transición hacia una democracia multipartidista, la liberación de casi 1.300 presos políticos y garantías para que los cubanos en el exilio puedan regresar sin represalias.
El debate también ocurre en un contexto de mayor presión de Washington sobre La Habana. Según la agenda del Parlamento Europeo, la Casa Blanca amplió recientemente sus sanciones contra el Gobierno cubano, con medidas dirigidas contra Miguel Díaz-Canel, familiares cercanos y miembros de la familia Castro.
Aunque la presentación y discusión de la resolución no equivalen por sí solas a la imposición inmediata de sanciones europeas, el movimiento coloca a Díaz-Canel en el centro del debate político en Bruselas.
También deja expuesta una fractura de fondo: mientras una parte de la Eurocámara pide endurecer la presión sobre el régimen cubano, otra reclama que cualquier análisis de la crisis incluya también el efecto de las medidas de EEUU sobre la vida cotidiana de los cubanos.