
Funcionarios de alto nivel de Estados Unidos han convertido en los últimos meses a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro conocido como “El Cangrejo”, en uno de sus principales interlocutores dentro de Cuba.
Los contactos, celebrados en La Habana entre abril y mayo, adquieren relevancia ante las versiones que señalan al integrante de la familia Castro como una figura en ascenso dentro de la estructura de poder del régimen, pese a que oficialmente no ocupa un puesto gubernamental.
Un alto funcionario del Departamento de Estado se reunió por separado con Rodríguez Castro durante una visita de una delegación estadounidense a la capital cubana en abril. El propio Departamento de Estado confirmó posteriormente el encuentro, aunque evitó identificar al representante estadounidense y tampoco reveló los detalles de la conversación.
La elección de “El Cangrejo” como interlocutor llamó la atención debido a que existen funcionarios con responsabilidades formales dentro del aparato estatal cubano. Rodríguez Castro, sin embargo, ha ganado visibilidad en encuentros relacionados con las conversaciones entre Washington y La Habana.
Director de la CIA también se reunió con “El Cangrejo”
El protagonismo del nieto de Raúl Castro quedó aún más claro el 14 de mayo, cuando el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó a La Habana para transmitir un mensaje del presidente Donald Trump. Durante su estancia se reunió con Rodríguez Castro, el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas, y el jefe de los servicios de inteligencia cubanos.
Este encuentro fue recordado recientemente por funcionarios que aseguraron que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) ha creado un grupo secreto de trabajo cuyo objetivo es incrementar la presión sobre Cuba en un intento por generar cambios importantes.
Uno de estos afirmó que Ratcliffe, líder de la agencia, comunicó la disposición de Washington a abordar asuntos económicos y de seguridad directamente al nieto de Raúl Castro, recalcando que esto se llevará a cabo siempre que las autoridades cubanas realicen “cambios fundamentales”. La visita representó un contacto poco habitual entre el jefe de la principal agencia estadounidense de inteligencia y la cúpula del régimen.
Que Rodríguez Castro estuviera nuevamente entre los participantes reforzó las interrogantes sobre su verdadera influencia. Aunque no ostenta una responsabilidad pública equivalente a la de los ministros presentes, Washington parece reconocerle capacidad para intervenir en decisiones relevantes.
Rumores sobre el futuro político del nieto de Raúl Castro
Las especulaciones sobre una eventual promoción de “El Cangrejo” aumentaron después de que apareciera en marzo en reuniones gubernamentales de alto nivel sin la presencia de su abuelo, algo que medios independientes calificaron como inusual. No existe, sin embargo, confirmación oficial de que esté siendo preparado para sustituir a Miguel Díaz-Canel o asumir un cargo específico.
Las dudas crecieron tras una entrevista concedida en junio a USA Today y publicada el 6 de julio. Rodríguez Castro afirmó que podía negociar con cualquier representante designado por EEUU y expresó disposición a conversar directamente con Trump. Aunque aseguró no considerarse político, tampoco descartó dar ese paso en el futuro. “Si en algún momento la Revolución me lo pide, lo haría”, declaró.
El acercamiento estadounidense hacia un descendiente directo de Raúl Castro resulta especialmente significativo en un sistema donde la sucesión política ha permanecido históricamente bajo estricto control de la cúpula.
Por ahora, las versiones sobre el futuro de Rodríguez Castro siguen sin confirmación institucional, pero sus contactos con Washington y su creciente exposición pública colocan su nombre en el centro de las especulaciones sobre la próxima configuración del poder en Cuba, en especial cuando el acercamiento ocurre en medio de un aumento en la presión por parte de EEUU, así como de sus operaciones de inteligencia en la Isla.