Encuéntranos en

PERIÓDICO CUBANO

“Yo no quiero pensar como país”: La poderosa carta de una profesora de arte en Cuba

Noticias de Cuba

“Yo no quiero pensar como país”: La poderosa carta de una profesora de arte en Cuba

Una respuesta a la convocatoria expresada por el gobierno cubano con relación a la idea de “pensar como país”

La profesora cubana Isabel López Hamze (ISABEL LÓPEZ HAMZE/FACEBOOK)

La profesora cubana Isabel López Hamze, compartió en Facebook una reflexión con relación a la convocatoria emitida por el gobierno en la que se pide a la población expresar sus ideas con base a la frase “Pensar como país”, sin embargo, la docente en la Facultad de Arte Teatral del Instituto Superior de Arte (ISA) enfocó su comentario en el planteamiento de “Yo no quiero pensar como país”.

Con ese título, la titular de la materia de Teatro Griego narra que en el camino al centro educativo en plena “situación coyuntural” platicó con una colega de 64 años acerca de la convocatoria, quien le dice que piden algo que ella ha hecho toda su vida y ahora, después del Periodo Especial, orgullo revolucionario y aumento de salario cuando está a punto de jubilarse, ya no quiere seguir con esa “trova” a la altura de su vida.

En respuesta a lo mencionado por su acompañante en el camino, López Hamze menciona que ella no está interesada en “pensar como país”, sino en sus propias ideas y sentimientos, para, con todo ello, continuar viviendo en Cuba con gente linda y autentica que tiene sus propias posturas.

En el texto se dice que ambas profesoras platicaron de la “situación coyuntural” derivada de la escasez de combustible que ha provocado una paralización en el transporte público y afectado diversos rubros, lo cual deja a la vista escenarios vividos en el Periodo Especial.

Texto integro de la profesora Isabel López Hamze:

Desde el Paradero de Playa hasta la Facultad de Arte Teatral, donde imparto clases de Teatro Griego, hay que caminar como un kilómetro bajo el resistero del sol. Y a veces ese kilómetro es muy aburrido. A veces pienso en la retaíla de años que llevo caminando ese tramo y a veces me encuentro con alguien que me hace el trayecto más interesante. Me encontré con una profesora de literatura del ISA, de las mejores y más cultas que he conocido. Nuestro primer tema fue, por supuesto, la coyuntura. Y después de hablar de nuestras estrategias de transportación para llegar al ISA, ella me dice: “Imagínate, ahora dicen que hay que pensar como país, y yo no he hecho otra cosa en la vida que no sea pensar cómo país.” La profesora, cuyo nombre no voy a revelar, tiene 64 años y es de la generación de mis padres. Una generación que, según ella, siempre pensó como país, con la revolución y el comunismo en venas. Entonces me contó cómo en el Período Especial iba hasta el ISA a pie, con un grupo de profesoras jóvenes, llenas de optimismo y orgullo revolucionario. Me contó cómo en aquellos años atravesaban un día por Ciudad Libertad, otro día por Palo Cagao, y otro seguían recto por 25, porque había que despistar al enemigo. Me contó de la felicidad de ser profesora en aquellos años duros y me dijo que ahora que subieron los salarios “llegó tarde el sombrero pa la cabeza” porque ya está lista pa jubilarse.

– ¡Y ahora me dicen que tengo que pensar como país! Si yo lo que estoy es loca porque me digan ¿a cuánto asciende la deuda que yo tengo con la humanidad? vaya, pa ver cuánto me falta por pagar.-

Me dice la profesora con su picardía de sabia, y yo me muero de la risa a la mitad del kilómetro que media entre el rutero y la tragedia griega. Y le digo que yo no quiero pensar como país, que yo no sé lo que piensa el país de mí, que quiero pensar como yo, que la revolución y el comunismo me los dieron en infusión, y que en vena solo tengo la sangre de mis abuelos. Una abuela católica que me regalaba estampitas y hostias y la otra que había sido maestra normalista, combatiente del movimiento 26 de julio y cuando se hizo vieja entregó el carnet del PCC para que no la jodieran con tanta reunidera; un abuelo que recibía remesa de La Yuma en pleno Período Especial y que jugaba a la bolita, otro abuelo que se alzó en La Sierra.

“¡Pensar como país ni pensar como país!” Ella me dice que ya no está pa esa “trova” a estas alturas de su vida. Y yo pienso en que la “trova” debería seducir a la gente, debería ser sexy como fueron las milicianas en pantalones, debería ser una “trova” sincera que cautivara desde su sencillez. Hablando con la profesora, sobre la nueva coyuntura y las viejas consignas, recorrí el kilómetro y crucé el Quibú contaminado, sabiendo que yo tampoco quiero pensar como país. Yo quiero pensar como mis cuatro abuelos juntos, con mi despiste geográfico y mi incultura política, con mis ganas de ser poeta, aunque sé que mis poemas son malos, muy malos, con mi desilusión y mi arraigo, con mi tristeza al ver que se van mis socios del barrio, con mi visión hipercrítica y el melao sentimental de la esperanza. Yo quiero pensar como yo y, aun así, querer ser seducida por mi país y seguir caminando ese kilómetro al resistero del sol y, si tengo suerte, seguir encontrándome gente linda, auténtica y sincera que ya no quiere pensar como país.

Yo no quiero pensar como paísDesde el Paradero de Playa hasta la Facultad de Arte Teatral, donde imparto clases de…

Publicada por Isabel Cristina Lopez Hamze en Miércoles, 18 de septiembre de 2019

Suscríbete a las noticias

1 Comentario

1 Comment

  1. Avatar

    Elsie

    20 septiembre, 2019 at 12:42 pm

    Isabel te felicito, no pienses como país porque donde vives y te lo han hecho creer no es un país es una Carcel, donde tienen a los cubanos como esclavos, piensa en tus abuelos, se que no puedes hacer más pues te van a botar de tu trabajo, pero mantén tu mente libre de esa porqueria

Comenta esta noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Advertisement

Vea Hola! Ota-Ola en VIVO

Advertisement

Lo más leído en la semana

Advertisement

Noticias de Cuba

Advertisement
Advertisement
To Top