
Una cubana identificada como Rolaisy Velázquez denunció esta semana que perdió 168.000 pesos cubanos durante una compra en La Cuevita, mercado ubicado en San Miguel del Padrón, La Habana.
Según relató, adquirió varias cajas de cigarros aparentemente intactas para revenderlas, pero tres días después descubrió que los envases estaban vacíos y contenían lana o algodón para aparentar el peso de la mercancía.
Velázquez explicó en Facebook que no comprobó el contenido cuando realizó la operación. La mujer reconoció esa decisión como un error, pues confió en que recibiría exactamente el producto por el cual había pagado.
“Hace tres días estuve en la feria de la Cuevita y me estafaron con 168.000 pesos, con unos cigarros que al final solo eran cajas vacías con lana”, relató. “Tal vez se pregunten por qué no revisé, es cierto, pero a veces el ser humano piensa que todos somos serios para los negocios y es ahí donde está el error”, añadió.

Compró los cigarros para obtener ingresos para su familia
La denunciante precisó que no fuma. Su intención era comercializar los cigarros de la marca “Popular” y conseguir dinero para cubrir las necesidades de sus hijas, en medio de las dificultades económicas que enfrentan numerosas familias en Cuba. “Soy una mujer que lucha día a día para darle lo necesario a mis hijas, que lucho peso a peso”, expresó.
La cantidad perdida equivale a más de 52 salarios mínimos mensuales, tomando como referencia los 3.210 pesos establecidos como salario mínimo en la Isla. Tras descubrir el engaño, Velázquez pidió precaución a quienes realizan compras en ese mercado habanero. “Solo pido que cuando estén allí no se confíen porque hay más malandros que gente seria”.
Otros compradores relatan fraudes en La Cuevita
La publicación recibió respuestas de personas que describieron experiencias similares. Ávila Fernández aseguró haber desembolsado 22.500 pesos por ruedas de cigarros que, después de abrirlas, contenían picadura y lana. Otro internauta afirmó que anteriormente recibió cigarros rellenados con hojas de plátano.
Los comentarios ampliaron las denuncias a diferentes mercancías. Compradores mencionaron sacos de detergente incompletos, aceite presuntamente adulterado, envases de champú con jabonina y paquetes de productos de higiene con menos unidades de las ofrecidas.
Un hombre que afirmó vender en La Cuevita reconoció que resulta difícil ubicar posteriormente a quienes realizan estas operaciones. Otros participantes cuestionaron la actuación de inspectores y policías ante las irregularidades que aseguran observar en el mercado.
Denuncias anteriores apuntan a prácticas parecidas. En agosto de 2025 circularon reportes sobre cartones de cigarros H. Upmann supuestamente rellenados con aserrín y tubos de pasta dental adulterados. También se conoció el testimonio de una compradora que dijo haber recibido una mezcla de agua y vinagre después de pagar por supuesto aceite.
La escasez de cigarros y los problemas de producción han impulsado su venta informal, donde una cajetilla puede alcanzar entre 450 y 1.000 pesos. Para Velázquez, sin embargo, los 168.000 pesos representaban capital destinado a sostener a su familia y generar nuevos ingresos.

