
El gobierno cubano enjuiciará mañana jueves a los activistas Maikel Herrera Bones y su tío Rodolfo Bones en el tribunal municipal de Arroyo Naranjo en La Habana.
Los integrantes de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) están acusados del delito de “desacato” luego de ser arrestados el pasado 16 de abril en sus casas del reparto de Guardiola, en el municipio habanero de San Miguel del Padrón.
Yoel Parsons, sobrino de los detenidos, comentó a Radio Televisión Martí que los mencionados fueron privados de su libertad un día después de que discutieron en la calle con un agente de la Seguridad del Estado.
Antes de ser trasladados a la prisión conocida como el Vivac, Maikel y Rodolfo estuvieron varias horas en una estación de policía.
“Hace dos días que no hemos tenido más comunicación telefónica con ellos”, manifestó el sobrino, quien solo sabe de los activistas que se encontraban en huelga de hambre.
El coordinador de dicho grupo opositor Zaqueo Báez comentó su preocupación por la salud de los detenidos ya que Maikel Herrera es portador de VIH-Sida y por ello es parte del grupo vulnerable ante el coronavirus Covid-19.
Además, Báez comparte la idea de que el gobierno está utilizando la pandemia para ejercer acciones represivas contra los activistas.
La UNPACU también denunció que su integrante Onel Nápoles se encuentra desaparecido desde que fue detenido por la policía cuando expresaba públicamente su descontento por la escasez de alimentos básicos.
Nápoles les decía a los vecinos de su reparto que el desabastecimiento no permite a la mayoría de los cubanos cumplir con la medida de confinamiento exigida por el gobierno para disminuir la propagación del Covid-19.
Bajo amenazas de muerte y de forma violenta, fue detenido el lunes el opositor Yoel Bravo López mediante un operativo realizado en la calle Virtudes de Santa Clara.

