
A pesar de la enorme crisis en el sector turístico en Cuba, que se extiende desde la pandemia de coronavirus en 2020, el régimen castrista insiste en la apertura de más hoteles. Desde este mes de diciembre, abrió sus puertas una nueva instalación con categoría de cinco estrellas y 400 habitaciones. Se trata del Domina Marina Varadero, ubicado en el principal balneario del país.
El resort está operado en conjunto por la cadena italiana Domina Hotels Group y la corporación cubana Gaviota, que administran los militares cubanos de Gaesa. Según el portal Travel Caribbean, el acuerdo de colaboración se firmó en septiembre, cuando el presidente de Domina Hotels, Luigi Monti, visitó Cuba. El objetivo es centrarse en la recuperación del turismo europeo, particularmente el italiano.
El hotel destaca por sus instalaciones de lujo, que incluyen cuatro piscinas, un centro de convenciones con ocho salones, un gimnasio, un Spa, una cancha de tenis y un club infantil, además de un gazebo para bodas.
Todo esto está a solo 300 metros de la playa, dentro de una reserva ecológica y a 40 minutos del Aeropuerto Internacional de Varadero. Sus habitaciones ofrecen impresionantes vistas a la Marina Gaviota y a la Península de Hicacos, consolidando su posición como un destino ideal tanto para familias como para turistas interesados en el turismo náutico, como los navegantes, pescadores y aficionados al buceo.
Los inversionistas italianos confían en la propuesta única de combinar una marina deportiva con un paseo marítimo comercial. Todo tiene, en papales, el potencial de atraer a turistas de diferentes partes del mundo. El puerto deportivo tiene capacidad para aproximadamente 1.200 embarcaciones y cuenta con 13 pontones para amarres, además de varios servicios adicionales.
Turismo cubano en crisis
El gobierno comunista reconoció la semana pasada que el sector turístico sigue en una profunda crisis. Los ingresos proyectados para el cierre de 2025 serán de solo 917.4 millones de dólares, un 75.8 % de lo previsto, y que la cifra de visitantes rondará los 1.9 millones de turistas, lo que representa solo el 73,1 % de las metas de la industria para el año.
El ministro de Economía y Planificación, Joaquín Alonso, no dio cifras de utilidades. Las ganancias deben ser muy bajas, pues la mayoría del sector importa los insumos que requiere. Por ejemplo, en Cuba no se produce suficiente comida y el combustible para las plantas eléctricas de emergencia también proviene del exterior.
El turismo cubano atraviesa su peor momento desde 2003, y si se compara con los más de 4,6 millones de turistas que llegaron en 2017, la caída es alarmante. Actualmente, la ocupación hotelera ronda entre el 20 y el 25%. Ello significa que tres de cada cuatro habitaciones de hotel permanecen vacías.
La crisis económica y energética que afecta al país, junto con la reducción de rutas aéreas y las sanciones estadounidenses, son los principales factores que han incidido negativamente en la caída de la llegada de turistas. A pesar de que los hechos aconsejan no seguir invirtiendo en el sector, Gaesa sigue haciéndolo, pues no tiene ninguna institución civil que los regule.