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Para revitalizar el turismo en Cuba se debe incluir al sector privado, según recomienda un economista

Para revitalizar el turismo en Cuba se debe incluir al sector privado, según recomienda un economista
Según cifras de agosto de 2025, la ocupación en Cuba fue de solo 21%, lo que significa que de cada 100 habitaciones, solo 21 estaban ocupadas. (Captura de pantalla © La Joven Cuba – YouTube)

El economista cubano Omar Everleny expone un análisis crítico sobre la situación del turismo en Cuba, destacando los múltiples desafíos que enfrenta este sector, que ha sido promovido por el régimen comunista como la “locomotora” de la economía. Según Everleny, el turismo cubano está lejos de cumplir con este rol y presenta una serie de problemas estructurales que deben ser atendidos urgentemente.

A lo largo de los años, el turismo en Cuba ha sido considerado como uno de los pilares de la economía, pero Everleny sostiene que, en la práctica, este sector está “oxidado y sin vagones”.

En tal sentido, critica la falta de encadenamientos productivos entre el turismo y otros sectores de la economía, así como el bajo nivel de ocupación hotelera y los altos costos asociados al sector.

Para que el turismo cumpla su papel de motor económico, Everleny asegura que no basta con seguir construyendo más hoteles, sino que debe convertirse en un sector integral que beneficie a otras áreas, como la producción de alimentos y las industrias culturales.

Uno de los indicadores clave del turismo es la tasa de ocupación hotelera. Según cifras de agosto de 2025, la ocupación en Cuba fue de solo 21%, lo que significa que de cada 100 habitaciones, solo 21 estaban ocupadas.

Durante el año 2022 solo el 15.6% de los hoteles en Cuba estuvo ocupado, según datos revelados por la Onei. (Foto: Periódico Cubano)

Esta baja ocupación refleja una caída en la demanda turística que ha sido constante en los últimos años, lo que hace que la industria sea menos rentable, ya que los hoteles enfrentan altos costos fijos que no se cubren con la baja ocupación.

Otro aspecto que afecta al turismo cubano es la estacionalidad, que depende de factores como el clima, las vacaciones y los días festivos. La temporada alta en Cuba va de noviembre a marzo, coincidiendo con el invierno europeo, mientras que en los meses de verano (julio y agosto) también se experimenta un pico debido al turismo de cubanos emigrados.

Sin embargo, la temporada baja se siente en los meses de mayo, junio, y especialmente en septiembre y octubre, cuando las altas temperaturas y las lluvias propias de la temporada ciclónica afectan negativamente la llegada de turistas.

Además, el modelo turístico de “todo incluido”, muy popular en Cuba, ha sido cada vez menos atractivo para los turistas internacionales. Este modelo concentra todo el gasto dentro del hotel, lo que limita los beneficios para la comunidad local y genera un alto desperdicio de recursos. Everleny resalta que este modelo es insostenible, especialmente si se busca atraer a más turistas con menor impacto ambiental.

Para el especialista, el turismo debe ir más allá de la construcción de más habitaciones de hotel. La clave está en los encadenamientos productivos, que implican integrar a otros sectores productivos como la agricultura y las industrias culturales.

Por lo tanto, propone que los hoteles compren productos de pequeñas y medianas empresas locales, de modo que el dinero generado por el turismo permanezca en la economía nacional. Sin embargo, para que esto funcione, es necesario fomentar el acceso al crédito y la oportunidad de crecimiento para el sector privado y las Mipymes.

La caída de visitantes y los ingresos

La llegada de turistas a Cuba ha disminuido drásticamente en los últimos años. En 2018, Cuba recibió más de 4 millones de turistas, generando ingresos por 2,728 millones de CUC. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 y la situación macroeconómica posterior provocaron una caída en las visitas.

En 2020, la isla solo recibió 1.08 millones de turistas, y en 2021 la cifra cayó aún más, a solo 356,000 visitantes. Aunque ha habido un repunte, la llegada de turistas sigue estando lejos de los niveles anteriores. Para 2025, la proyección es de solo 2 millones de turistas, lo que refleja una tendencia a la baja.

A pesar de los malos resultados de los últimos cinco años, las cadenas hoteleras extranjeras siguen con su presencia en la Isla. (Foto © Periódico Cubano)

Everleny señala que la política de inversión en el sector turístico no ha logrado corregir las distorsiones en el mercado. A pesar de que en 2020 el turismo absorbió el 47% de la inversión total, la baja tasa de ocupación demuestra que existe una desconexión entre la inversión en infraestructura hotelera y la demanda real del mercado.

La infraestructura turística de Cuba también presenta graves deficiencias. La falta de electricidad estable, las interrupciones en el suministro de agua y la escasa calidad de los servicios públicos afectan la experiencia del turista.

Sin una infraestructura básica confiable, el turismo es inviable. Además, la escasez de personal capacitado, debido a la emigración masiva y los bajos salarios, ha generado quejas frecuentes sobre el mal servicio en muchos hoteles. Esto afecta la competitividad de Cuba frente a otros destinos turísticos.

Propuestas para mejorar el modelo turístico

Para mejorar la situación, Everleny propone varias medidas. En primer lugar, sugiere que el gobierno revise la política de precios para ajustarlos a la calidad de los servicios. Si un hotel ofrece un servicio de cinco estrellas, debe mantener estos estándares.

Si no puede cumplirlos, lo mejor sería reducir los precios para evitar habitaciones vacías. También resalta la necesidad de diversificar la oferta turística, promoviendo actividades extrahoteleras como parques temáticos, gastronomía local, turismo cultural y vida nocturna. Esto permitiría que el dinero del turista circule dentro de la comunidad y no quede restringido a los hoteles.

Everleny enfatiza la necesidad de incluir al sector privado en el modelo turístico cubano. El economista aboga por eliminar las restricciones que limitan la participación de las mipymes, permitiéndoles gestionar hoteles, restaurantes y otros servicios turísticos. También sugiere que las mipymes deberían tener prioridad en los contratos con los hoteles estatales para fomentar la producción local y reducir la dependencia de las importaciones.

1 Comentario

  1. Será economista, pero de hoteles no entiende mucho.
    Señor “ejperto”: la ocupación hotelera en Cuba fue apenas del 20% en 2025, ha sido del 16% en Enero de 2026, en Febrero es del 15% y se espera que sea del 13% o incluso menos en Marzo, principalmente por la sindemia de hepatitis A y B, dengue, cika, oropuche y Chicumbuña.
    Por no hablar de los 12.000 muertos desde el 15 de Julio de 2025 por la sindemia, falta de electricidad, comida, agua potable y todas clase de combustibles derivados del petróleo (gasoil, fueloil, gasolina y keroseno), aparte de las balitas de gas, que hace meses que no se encuentran.
    Ahora mismo la dictadura ha decretado el fin del PERIODO ESPECIAL para instaurar el PERIDO DEL HAMBRE, con la contingencia CERO.
    De nada.

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