
La Aduana General de la República de Cuba detectó en el Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, un intento de introducir ilegalmente habilitaciones para tabacos y, en otro operativo, decomisó 1.948 puros que cuatro pasajeros intentaban sacar del país con destino a Estados Unidos.
Según informó en la red social X el vicejefe primero del organismo, Wiliam Pérez González, ambos casos quedaron bajo investigación y, por sus características, los implicados fueron puestos a disposición de las autoridades policiales.
En el primer caso, la Aduana informó que confiscó una gran cantidad de habilitaciones, facturas de ventas y otras etiquetas falsas que, según la versión oficial, iban a ser usadas para el comercio ilegal y la falsificación de tabacos.
El organismo sostuvo que este tipo de actividad perjudica directamente un rubro exportable de alto valor y afecta marcas cubanas con amplio reconocimiento en el mercado internacional.
Las imágenes difundidas por las autoridades muestran una mesa metálica con varios objetos retenidos, junto a carteles con la palabra “EVIDENCIA” y el sello de “Aduana Cuba Customs”.
En una de las fotos aparecen pliegos impresos con imágenes de billetes cubanos, apilados y extendidos sobre la superficie. En otra se observan etiquetas para cajetillas de cigarro con advertencias sanitarias en español y alemán, además de calcomanías, pequeños empaques, sobres, rollos adhesivos, encendedores y otros artículos vinculados al embalaje o la rotulación.
En el segundo caso, también divulgado por Pérez González, la Aduana decomisó 1.948 tabacos que cuatro viajeros intentaban sacar del país rumbo a Estados Unidos.
Las autoridades indicaron que el hecho fue denunciado ante la Policía y subrayaron que la extracción de tabacos cubanos para su comercialización fuera de Cuba viola las disposiciones del Ministerio de la Agricultura.
La normativa citada por la parte oficial limita la cantidad de tabacos que se puede exportar y exige la presentación de una factura de compra emitida por tiendas autorizadas del Estado. Las imágenes publicadas sobre este operativo muestran los puros envueltos individualmente en papel de periódico y colocados en bandejas plásticas azules, como parte del registro de la mercancía retenida.

Este decomiso no aparece como un hecho aislado. Las incautaciones son una práctica habitual de la Aduana de Cuba. Desde septiembre de 2025 y hasta marzo de 2026, en el aeropuerto habanero se han reportado varios hechos similares.
Por ejemplo, el 2 de septiembre de 2025, de más de 4.400 tabacos sueltos con anillas, presuntamente destinados a la reventa ilegal en el extranjero. Más tarde, el 2 de noviembre de 2025, las autoridades informaron otro caso con más de 2.200 tabacos de varias marcas, entre ellas Cohíba.
A esa cadena se añade la detección de un intento de sacar más de 26.000 sellos falsificados de marcas como Cohiba y Montecristo.

