
Bajo la administración de Donald Trump, la aprobación de Green card (residencia permanente) para cubanos ha caído un 99.8%, según un análisis del Cato Institute publicado por el diario Miami Herald.
Los datos muestran que desde diciembre de 2024, un mes antes de que el mandatario republicano asumiera para su segundo periodo en la Casa Blanca, las aprobaciones de residencia permanente se desplomaron, mientras que los arrestos de inmigrantes cubanos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentaron exponencialmente un 463%.
Por ejemplo, el número de solicitudes de residencia permanente aprobadas para cubanos en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), que antes de la llegada de Trump superaba las 10.000 al mes, se redujo a tan solo unas decenas al final de 2025.
Para enero de 2026, aunque se recibieron más de 7.000 solicitudes, solo 15 cubanos obtuvieron su Green card. Al mismo tiempo, más de 1.000 inmigrantes fueron arrestados por ICE.
La congelación de trámites para los cubanos, al estar Cuba incluida en una lista negra, no solo afectó la aprobación de residencias, sino que también dejó a miles de cubanos en un limbo legal, con miles de expedientes detenidos y sin una respuesta clara.
El papel de la Ley de Ajuste Cubano y el fin del programa de parole
La Ley de Ajuste Cubano, que permitía a los cubanos obtener la residencia permanente tras un año de permanencia en Estados Unidos, dejó de ser una vía viable para muchos. Una orden mayor detuvo todos los trámites ante USCIS.
Además, la cancelación del programa de parole humanitario y la suspensión del CBP One, ambos creados bajo la administración Biden, dejó a miles de inmigrantes cubanos sin un estatus migratorio claro.

El impacto en la comunidad cubana de Florida
El sur de Florida, hogar de una gran parte de la diáspora cubana, ha sido el epicentro de estos cambios en la política migratoria.
La comunidad cubana, que históricamente ha contado con un trato preferencial, desde hace meses se enfrenta a un futuro incierto. Los congresistas cubanoamericanos que representan a la comunidad cubana no han podido hacer prácticamente nada para detener los impulsos de Trump.
Sigue la congelación de los trámites migratorios que ha afectado a casi un millón de cubanos que se encontraban en espera de respuestas para su residencia o asilo.
Rosa, una cubana originaria de Matanzas, vive en el sur de Florida desde hace casi tres años. Ella llegó bajo el programa de parole de la administración Biden, que Trump eliminó. A pesar de haber solicitado su residencia permanente hace casi un año, su caso aún está pendiente.
La mujer confiaba en que la Ley de Ajuste Cubano facilitaría su proceso, pero la congelación de los trámites ha detenido su solicitud. Mientras tanto, trabaja de informal como cocinera en un restaurante, siendo el sustento de su familia.
Está atrapada en un limbo: no puede regularizar su estatus en EEUU, pero tampoco puede regresar a Cuba debido a la grave situación del país.
Una encuesta realizada por el Miami Herald revela una división importante entre los cubanos de Florida en cuanto a las políticas migratorias de Trump. Mientras que una parte significativa respalda las políticas de presión sobre el régimen cubano, el 68% de los encuestados se opone al aumento de deportaciones de cubanos indocumentados sin antecedentes penales.

