
En un intento por mitigar la crisis energética que afecta al país, un proyecto de transición energética está buscando sustituir el consumo de diésel, gas y electricidad en las panaderías de La Habana, utilizando pellets de árbol de moringa como fuente de energía para la cocción del pan.
El proceso comienza con la tala del árbol de moringa, que es luego triturado y transformado en pellets. Para ello, se utiliza un molino con un motor que consume electricidad. Sin embargo, es necesario triturar la madera.
Estos pellets, que son compactos y fáciles de manipular, se queman posteriormente en los hornos de panadería para generar calor durante el proceso de cocción del pan, en sustitución del tradicional uso de diésel.
Los pellets de madera se eligen debido a que, a diferencia de los troncos, son más fáciles de manipular y adaptar al espacio limitado de los hornos, los cuales están diseñados para trabajar con combustibles como el diésel o la electricidad.
Un reportaje del Noticiero Nacional aseguró que tras las pruebas realizadas, el cambio en el combustible fue satisfactorio, pues al elaborar pan a base de madera de moringa mantuvo los niveles de calidad.
Por otra parte, aseguraron que las panaderías que comiencen a utilizar moringa dejarían de consumir hasta 80 kilogramos de diésel al día, lo que representaría un ahorro significativo tanto en recursos energéticos como financieros.
El proyecto está siendo ejecutado en colaboración con especialistas del Ministerio de la Industria Alimentaria y Cuba Energía, junto con la Agencia de Cooperación Española y la Universidad de Zaragoza.
A largo plazo, las autoridades esperan instalar paneles solares en los techos de las panaderías donde sea posible. El país se prepara para vivir más tiempo sin electricidad. Según un reporte de la Unión Eléctrica (UNE), cada día hay un déficit de generación que se ubica entre el 50 y 60% de la demanda.
Por ejemplo, la disponibilidad del SEN a las 06:00 horas era de 1.770 MW, frente a una demanda de 2.730 MW, resultando en un déficit de 975 MW. Para el horario pico nocturno, se estima una disponibilidad de 1.820 MW y una demanda de 3.350 MW, lo que implica un déficit de 1.600 MW
Las principales incidencias que afectan la generación eléctrica incluyen
- Averías en la Unidad 2 de la CTE Felton, Unidad 3 de Santa Cruz, Unidad 8 de Mariel y Unidades 3, 5 y 6 de la CTE Renté.
- Mantenimientos en las Unidades 1 y 2 de la CTE Santa Cruz y Unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes en Cienfuegos.
- Limitaciones térmicas que mantienen 272 MW fuera de servicio.
- Problemas por falta de combustible que afectan a 44 centrales de generación distribuida con 297 MW fuera de servicio y 227 MW adicionales indisponibles por falta de lubricante, sumando un total de 524 MW afectados por esta causa.

