
Una persona fallecida y más de 50 heridas es el saldo de un atropellamiento masivo en el mercado navideño de Magdeburgo, a unos 130 kilómetros de Berlín. El ataque ocurrió a las 7:04 p.m., cuando un conductor lanzó contra la multitud un BMW oscuro, informó Matthias Schuppe, portavoz del gobierno alemán.
Una mujer explicó al periódico Mitteldeutsche Zeitung que el atacante condujo directamente hacia el área infantil del mercado, conocida como “la zona de cuento de hadas”, donde había muchas familias. Apenas tuvo tiempo de saltar hacia un lado para proteger a su hijo.
El mercado fue cerrado inmediatamente tras el ataque. Las autoridades locales han pedido a la población que evite frecuentar el centro de la ciudad y sus alrededores, ante el riesgo de que se trate de un atentado terrorista y se hayan planeado más actos de este tipo.
Tobias Teschner, jefe del departamento de seguridad de la ciudad de Halle, confirmó que los hospitales de la región han recibido a los heridos, mientras se refuerzan las medidas de seguridad en la ciudad.
El primer ministro de Sajonia-Anhalt, Reiner Haseloff, calificó el atropello como un “acontecimiento terrible” y reconoció que podría tratarse de un atentado. “Es especialmente trágico que ocurra ahora, en los días previos a Navidad”, expresó.
Por su parte, el canciller Olaf Scholz también reaccionó al incidente a través de su cuenta en X: “Los informes de Magdeburgo sugieren algo malo. Mis pensamientos están con las víctimas y sus familias”. Asimismo, agradeció el trabajo de los equipos de rescate, quienes respondieron rápidamente en medio de la emergencia.
El atacante, cuya matrícula corresponde a la ciudad de Múnich, habló de “condiciones de guerra” mientras perpetraba el ataque, según relató un dueño de un restaurante ubicado en el mercado. Las autoridades no han confirmado públicamente las motivaciones del conductor, quien se encuentra bajo custodia y no ha sido identificado de manera pública.
Este hecho tiene una similitud con el atentado terrorista en las Ramblas de Barcelona, ocurrido el 17 de agosto de 2017, cuando una furgoneta blanca irrumpió en el paseo peatonal, atropellando deliberadamente a decenas de personas.
El vehículo recorrió aproximadamente 600 metros a gran velocidad, zigzagueando para causar el mayor número de víctimas posible. El conductor, identificado como Younes Abouyaaqoub, huyó del lugar tras abandonar la furgoneta. El ataque, cometido por una célula yihadista, dejó un saldo de 14 muertos y más de 100 heridos, entre ellos ciudadanos originarios de Cuba.

