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PERIÓDICO CUBANO

“Aunque apresen mi cuerpo, mi mente siempre será libre”: Thais Mailén Franco habla tras su liberación

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“Aunque apresen mi cuerpo, mi mente siempre será libre”: Thais Mailén Franco habla tras su liberación

La activista cubana aseguró que se mantiene firme y no planea callarse

“Aunque apresen mi cuerpo, mi mente siempre será libre”: Thais Mailén Franco habla tras su liberación

La mujer calificó el ambiente en prisión como tenso. (Foto: Thais FreedomForever-Facebook)

Tras casi cinco meses encarcelada, la activista cubana Thais Mailén Franco Benítez fue liberada de manera abrupta el pasado martes por la noche. Ya en casa, reitera que las autoridades castristas no podrán callarla y que se mantiene firme en sus ideales.

Waldo Fernández Cuenca, reportero del medio independiente Diario de Cuba, entrevistó a la opositora, quien relató cómo fueron los eventos que la enviaron a prisión.

“¿Cómo fueron los momentos previos a la sentada pacífica del día 30 de abril, que acabó con tu detención y la de otros activistas?”, preguntó Fernández, quien señaló que llegar a la vivienda de Franco Benítez fue difícil debido a la vigilancia policial que hay en su cuadra.

La activista dijo que se encontraba cerca de la zona donde se llevó a cabo la manifestación del 30 de abril debido a que era una ruta que tomaba a menudo.

“Desde el comienzo de la huelga de Luis Manuel Otero me había solidarizado con su causa. No quería que se complicara más su salud y deseaba verlo”, explicó Franco.

La mujer indicó que se topó de con el periodista independiente Esteban Rodríguez, y que espontáneamente se fueron uniendo todas las demás personas.

“Enseguida llegaron los agentes de la Seguridad a querer sacarnos de allí por la fuerza y comenzó el forcejeo. Si alguien alteró el orden público fueron ellos que querían sacarnos de allí”, declaró.

Para Franco, lo mejor de la situación fue ver al pueblo cubano sumándose a la causa de Otero Alcántara, quien en aquel entonces se encontraba realizando una huelga de hambre y bajo fuerte vigilancia policial.

“Fue inolvidable ver a tantas personas solidarias con nuestro reclamo de libertad”, expresó.

El periodista le preguntó también cómo fue la experiencia de pasar por varios centros de detención antes de acabar en la prisión para mujeres del Guatao.

Franco contó que estuvo en la unidad del Cerro para ser interrogada. Posteriormente, fue enviada a la 6.ª unidad policial en Marianao, donde estuvo junto a la reportera independiente Mary Karla Ares, antes de ser trasladada a la 5.ª estación de Playa, donde permaneció por más de 20 días.

“En los momentos que coincidí con Mary Karla en el calabozo, comentábamos con cierto asombro cómo el pueblo se nos había unido; eso nos levantó mucho el ánimo en aquel momento”, aseveró.

La activista sostuvo que fue interrogada de manera constante en la 5.ª estación de Playa, donde le dijeron que era una “mala madre” por haber sido detenida en más de una ocasión.

“En esa unidad policial llegué a tener miedo porque me ponían en una celda oscura con mujeres desconocidas que habían cometido delitos de penas altas. Sentí temor de lo que podría sucederme al estar con esas personas”, precisó Franco.

Durante el tiempo que estuvo en la unidad policial de Playa, no le brindaron la atención médica requerida. Franco sufrió una fuerte caída en prisión, asegurando que el dolor fue tan fuerte que pensó haberse fracturado algo. Aunque este no fue el caso, señaló que las autoridades penitenciarias no la atendieron hasta horas después.

“En ese momento no fui atendida hasta ocho horas después, que fue cuando me trasladaron al Hospital Calixto García, y luego en el hospital de la propia prisión”, añadió.

A raíz de esa caída, la activista debió permanecer 10 días en silla de ruedas, recibiendo medicamentos que fueron enviados por su familia.

Al ser cuestionada sobre el ambiente en la prisión, Franco lo calificó como tenso, con pleitos contantes entre las reclusas.

“Ves que por cualquier motivo hay riñas entre las reclusas y sacan cuchillos. Presencié más de una vez intentos de suicidio cortándose las venas o tratando de ahorcarse porque esperan condenas de más de 20 años. Muy traumático en verdad todo lo que allí se vive”, expresó.

La mujer explicó que no esperaba ser liberada, pero aclaró que si bien se encuentra en casa, actualmente está a la espera de juicio por los delitos de “desorden público” y “resistencia”.

Pese a todo lo vivido, la activista afirmó que no planea callarse, enfatizando que se mantendrá activa en redes sociales mientras espera por su condena.

“Aunque apresen mi cuerpo, mi mente siempre será libre”, concluyó.

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