
Thomas Matthew Crooks, el joven que intentó asesinar a Donald Trump, utilizó un dron para obtener imágenes aéreas del recinto donde el candidato del Partido Republicano a la presidencia de Estados Unidos celebró un mitin como parte de su campaña.
Según información compartida de manera anónima a The Wall Street Journal, el atacante programó una “ruta de vuelo” para el dron sobre la zona del evento en Butler, Pensilvania, horas antes del evento político.
Esta información es parte de los pocos detalles revelados sobre este atentado, mientras el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) y el Servicio Secreto mantienen abierto un escrutinio para definir qué motivó la agresión contra el magnate.
El pasado miércoles, representantes de ambas agencias se reunió con miembros del Congreso de Estados Unidos. En esta reunión de trabajo se mostró el historial de búsquedas en los dispositivos electrónicos de Crooks.
Además de fotografías de Trump y del presidente Joe Biden, así como de otros altos funcionarios, en el celular del joven también había una imagen de Ethan Crumbley, autor de un tiroteo en una escuela de Míchigan en 2021, cuyo saldo fue de cuatro personas muertas y siete heridas; además, sus padres fueron procesados por homicidio involuntario relacionado con este caso.
Crooks también había buscado información sobre la Convención Nacional Republicana y las apariciones programadas de Trump en este evento. En su historial también datos de búsqueda sobre el “trastorno depresivo mayor”.
El muchacho, de 20 años, fue abatido por los francotiradores segundos después de disparar contra el exmandatario, quien resultó ileso, con apenas una herida en la oreja derecha, mientras que una persona del público falleció y otras dos resultaron gravemente heridas.
La agresión resultó en la muerte de Corey Comperatore, un ingeniero y exbombero voluntario, quien recibió un tiro mortal mientras protegía a su familia. Los heridos fueron identificados como David Dutch, de 57 años, y James Copenhaver, de 74.
El próximo lunes, la directora del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle, testificará ante un comité del Congreso de EEUU. Además, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) ha iniciado una investigación sobre la actuación de esta agencia durante el mitin. El presidente Joe Biden ha ordenado una revisión independiente al caso.
En el marco de todo esto, se reveló que agencias de inteligencia tenían información sobre un complot por parte de Irán para asesinar a Trump, semanas antes del atentado en Pensilvania. Hasta el momento, no existen pruebas de una relación entre el joven tirador y los planes desde la nación asiática.

