
Un avión Ilyushin Il‑96‑300 de matrícula cubana CU‑T1250 regresó a un aeropuerto de la Isla, al no poder aterrizar en Venezuela este jueves, según el registro de las plataformas de seguimiento de rutas aéreas como FlightRadar24.
El vuelo, no comercial y sin plan de vuelo público, despegó desde La Habana y, al acercarse a la costa venezolana, realizó círculos durante varios minutos, maniobra asociada a la espera de autorización para ingresar al espacio aéreo o descender.
Ante la falta de autorización, la aeronave tomó rumbo de regreso a la Isla hacia los aeropuertos de Holguín o Santiago de Cuba. Hasta ahora no existe una versión oficial que explique la causa del frustrado aterrizaje.
La aeronave, de fabricación rusa, suele ser utilizada para vuelos de estado o traslados oficiales y fue rehabilitada en octubre pasado tras un prolongado mantenimiento en Bielorrusia.
El portal independiente 14yMedio informó que el régimen tenía entre sus planes un vuelo para la repatriación de los 32 militares cubanos fallecidos durante la operación militar estadounidense en Venezuela, cuyo resultado fue la captura del presidente Nicolás Maduro.
El regreso del Il‑96 se da en medio de una fuerte presencia militar de Estados Unidos en la región tras dicha operación. Parte esa fuerza militar ahora se ha reubicado al norte de Cuba en el Atlántico.
Entre los buques transferidos se encuentran los anfibios USS Iwo Jima y USS San Antonio, y al menos uno de ellos podría regresar a su base en Norfolk, Virginia, en las próximas semanas, informó el Washington Post.
El Ilyushin CU‑T1250 es un cuatrimotor de largo alcance con más de dos décadas de servicio, entregado a Cubana de Aviación en 2005 y almacenado intermitentemente entre La Habana y Bielorrusia hasta su regreso reciente a la Isla.
Su uso en este episodio, que no fue declarado oficialmente ni como vuelo diplomático ni como transporte humanitario, ha generado especulaciones sobre misiones sensibles en medio de la crisis en Venezuela y las crecientes tensiones entre La Habana y Washington.
Además de los movimientos navales, también se retiraron recursos aéreos utilizados en la incursión, como las aeronaves de operaciones especiales CV-22 y los aviones MC-130.
Estos aviones fueron claves en las misiones de apoyo, búsqueda y reabastecimiento durante la ofensiva, pero el Pentágono y el Comando Sur no han proporcionado detalles oficiales sobre la reubicación de estos activos.
La presencia militar de EEUU en el Caribe comenzó a reforzarse meses antes, con el despliegue de un grupo de buques liderados por el Iwo Jima y unidades de infantería de marina.
Este refuerzo se intensificó en octubre, cuando el portaaviones USS Gerald R. Ford fue trasladado desde Europa, marcando un aumento significativo en la acumulación de fuerzas estadounidenses en la región.