
Un incidente alarmante ocurrió este viernes en el municipio de Jatibonico, en Sancti Spíritus, cuando un adolescente cubano, aparentemente afectado por un trastorno mental, habría lanzado a su sobrina de apenas 11 meses desde el cuarto piso de un edificio.
Según reportes en redes sociales, la pequeña, identificada como Nathaly, sobrevivió milagrosamente a la caída y fue trasladada de inmediato al Hospital Pediátrico Provincial José Martí Pérez.
El usuario Yosdany Morejón Ortega, quien reportó el incidente en un grupo local de Facebook, citó al director del hospital, quien aseguró que la bebé se encuentra “bien de salud” y “sin riesgo para la vida”. No obstante, otras versiones apuntaron que la niña permanece “en condiciones estables”, aunque bajo cuidados intensivos y con monitoreo constante. La noticia ha impactado a la comunidad local, que se ha volcado en apoyo a la familia de la niña.
Por su parte, el adolescente de 15 años, presunto responsable del acto, también fue hospitalizado y permanece bajo “atención médica priorizada”. Aunque algunos informes indican que el joven padece de “esquizofrenia” o “discapacidad mental moderada”, las autoridades no han confirmado oficialmente el diagnóstico. Varios miembros de la comunidad aseguran que el joven ha mostrado comportamientos agresivos en el pasado, incluso con otros niños del vecindario.
La internauta Rosario Crespo, quien se encontraba en el hospital en ese momento, confirmó la veracidad del hecho: “Estoy en el hospitalito con mi sobrinita operada y estaban los familiares de la niña. Por la noche, la policía trajo al tío y lo tienen ingresado”, comentó en su publicación, subrayando la gravedad de la situación.
El suceso ha puesto de relieve la creciente preocupación por la falta de acceso a medicamentos para pacientes con enfermedades mentales en Cuba. Los expertos en salud mental en la isla afirman que muchos pacientes psiquiátricos se descompensan debido a la escasez de fármacos, lo que genera un círculo vicioso que agrava la situación. Esta problemática se ha vuelto aún más evidente en los últimos meses, con casos de descontrol en pacientes psiquiátricos que no reciben el tratamiento adecuado.
El mes pasado, un caso similar en Guantánamo también puso en evidencia las carencias del sistema de salud mental cubano. En esa ocasión, un paciente psiquiátrico ultrajó una estatua de José Martí, lo que generó una gran controversia. Los médicos insisten en que el abandono del tratamiento es la principal causa de descompensación, pero la escasez de psicofármacos sigue siendo un desafío crucial en el país.
La comunidad de Jatibonico y otros cubanos han comenzado a movilizarse para apoyar a la familia, proporcionando medicamentos y otros recursos necesarios para el tratamiento de la bebé y el adolescente. Sin embargo, el incidente refleja una realidad más amplia que afecta a muchas familias cubanas que enfrentan la difícil situación de cuidar a pacientes con enfermedades mentales en un contexto de escasez y falta de recursos médicos.

