
El régimen castrista expresó su rotundo desacuerdo tras la decisión del nuevo gobierno de Honduras de no renovar el contrato de los médicos cubanos que prestaban servicios en el país centroamericano.
El contrato, firmado por la expresidenta Xiomara Castro, aliada de La Habana, expiró este miércoles, lo que motiva la salida inmediata de los 128 médicos que eran parte de la brigada de salud desplegada en territorio hondureño.
La queja del régimen estuvo a cargo del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, en su cuenta de X. “Estrangular es la palabra correcta. Privar a un país de servicios médicos de calidad es un delito. Privar a otro de fuentes legítimas de ingresos es un castigo colectivo, también un delito”, dijo el funcionario.
La decisión, tomada bajo la administración del nuevo presidente Nasry Asfura y respaldada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se da en medio de un clima de creciente presión internacional sobre las condiciones laborales de los profesionales cubanos en el exterior.
El secretario de Comunicaciones de Honduras, José Augusto Argueta, aclaró que la salida de los médicos cubanos responde a una decisión soberana del gobierno y no a una falta de disposición del país para ofrecer atención sanitaria.
Por su parte, el viceministro de Salud de Honduras, Eduardo Midence, aclaró que la brigada cubana será reemplazada por personal médico nacional, desmintiendo así la acusación de que la población hondureña se quedará sin atención sanitaria.
Midence también subrayó que, en el pasado, el Colegio Médico de Honduras había cuestionado la preparación de los profesionales de la salud de la Isla, lo que había generado dudas sobre su nivel de formación.
El mes pasado, el Comité de la Organización de las Naciones Unidas para la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migrantes y de sus Familiares (CMW, por sus siglas en inglés) expresó su preocupación por las condiciones laborales de los médicos cubanos que trabajan en Honduras, bajo un acuerdo de cooperación bilateral entre La Habana y Tegucigalpa.
Con la salida de la brigada cubana de Honduras, se suman a una lista de países de la región que han optado por cortar o redefinir sus convenios con La Habana. Guyana, Guatemala, San Vicente y las Granadinas han dado por terminados sus contratos con el régimen cubano, mientras que Jamaica ha iniciado un proceso de renegociación del acuerdo.
El negocio de la “cooperación médica” cubana, que en 2023 representó alrededor de 5.000 millones de dólares en ingresos, ha sido duramente criticado por organismos internacionales y activistas de derechos humanos.
A pesar de las afirmaciones oficiales sobre la “solidaridad” de estos programas, la realidad es que el régimen cubano ha utilizado a sus profesionales como una fuente de divisas que, en la práctica, favorece más al gobierno que a los trabajadores enviados al exterior.
Brigada de salud cubana también terminaría en Italia
La brigada de salud cubana en Italia podría estar cerca de concluir su misión en los próximos meses, con la posibilidad de que los médicos tengan la opción de quedarse en el país trabajando de forma independiente.
Según fuentes no identificadas citadas por el Diario de Cuba, estas propuestas fueron discutidas en una reunión entre el gobernador de Calabria, Roberto Occhiuto, quien fue el principal impulsor del acuerdo inicial para contratar a la misión de salud, y Mike Hammer, jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en Cuba.
El encuentro, que también contó con la participación de Terrence Flynn, cónsul general de Estados Unidos en Nápoles, tuvo como tema principal la grave escasez de profesionales sanitarios en Calabria y cómo las brigadas cubanas han servido como una solución temporal ante la falta de personal.
No obstante, las autoridades italianas están considerando las condiciones laborales injustas que enfrentan los médicos del programa, como los salarios incompletos y las largas horas de trabajo.


