
En un momento crítico de la campaña y a menos de una semana para las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el actual mandatario Joe Biden, calificó a los seguidores de Donald Trump como “basura”, una declaración que ha causado controversia y reacciones inmediatas tanto en los medios como en redes sociales.
Durante una llamada organizada por el grupo de defensa Voto Latino, el presidente respondió a los comentarios de un comediante en un mitin de Trump en Nueva York, donde se refirió a Puerto Rico como una “isla flotante de basura”. Sin embargo, el presidente elevó el tono de la retórica, lo cual le obligó a aclarar sus comentarios en su cuenta de X. Además, el portavoz de la Casa Blanca también salió a hacer un control de daños camuflando las declaraciones de Biden.
“La única basura que veo flotando por allí son sus seguidores (…) Su satanización de los latinos es inconcebible y es antiestadounidense”, dijo Biden. En las elecciones de 2020, donde Trump resultó perdedor, recibió más de 74 millones de votos, casi la mitad de los electores, lo cual dimensiona la ofensa del demócrata al poder.
“Hoy más temprano me referí como ‘basura’ a la retórica de odio contra Puerto Rico que profirió el seguidor de Trump en su mitin en el Madison Square Garden, que es la única palabra que me viene a la mente para describirla”, corrigió Biden.
La respuesta de Trump no tardó. Durante un mitin en Pensilvania, el expresidente se mostró indignado, y su equipo de campaña compartió una declaración en la que acusan a Biden y a Kamala Harris de “odiar a las decenas de millones de estadounidenses que apoyan a Trump”. Según la portavoz de campaña del empresario, Karoline Leavitt, “no hay manera de disimularlo: Joe Biden y Kamala Harris no solo odian al presidente Trump, desprecian a los estadounidenses que lo apoyan”.
Las declaraciones de Biden contrastan con la postura que ha intentado mantener su compañera de fórmula, la vicepresidenta Kamala Harris. Desde su anuncio de campaña, la mujer ha optado por un tono de unidad. En el discurso de clausura en Washington, prometió ser “una presidenta para todos los estadounidenses”, haciendo énfasis en el respeto y la inclusión.
Mientras Harris trata de conectar con votantes republicanos moderados, Biden ha intensificado su discurso en un esfuerzo por movilizar a los votantes latinos y de otras minorías en contra de Trump. Su llamado a rechazar al expresidente incluyó un contundente: “Voten para mantener a Donald Trump fuera de la Casa Blanca. Él es un verdadero peligro, no solo para los latinos sino para todas las personas. Particularmente aquellos que son minoría en este país”.
Republicanos prominentes, incluidos el senador Marco Rubio, criticaron abiertamente las palabras de Biden, describiendo su mensaje como “una falta de respeto a los estadounidenses comunes que aman a su país”.
Trump, por su parte, aprovechó para reafirmar su apoyo a sus seguidores, a quienes describió como “patriotas”. “Ellos son increíbles”, escribió la campaña en un mensaje de recaudación de fondos en respuesta a las declaraciones de Biden.
El incidente ha traído a la memoria de algunos los comentarios de Hillary Clinton en 2016, cuando se refirió a los seguidores de Trump como “una cesta de deplorables”, lo cual desencadenó un fuerte rechazo. Desde entonces, ese episodio ha sido recordado como un error que dividió a votantes y fortaleció la narrativa de Trump contra la “élite demócrata”.

