
La crisis energética en Cuba, que ha sumido al país en una situación de emergencia constante, ha comenzado a afectar severamente a La Habana, una ciudad que históricamente había sido protegida de los apagones más prolongados.
El pasado lunes, el Canal Habana, una de las principales emisoras de televisión del país, se vio obligado a interrumpir su señal en vivo debido a múltiples cortes de electricidad, reflejando la profundidad del problema que enfrenta la Isla.
“Estimados televidentes: Le informamos que debido a la falta de fluido eléctrico, la salida al aire de la señal del Canal Habana se ha visto afectada, por lo que no se emitieron algunos de nuestros espacios habituales. Lamentamos las molestias que esto pueda ocasionarle”, explicó una nota del telecentro oficialista.
Desde las 11:30 de la mañana, los residentes de la capital experimentaron la primera interrupción del servicio eléctrico, que duró hasta la 1:00 de la tarde. Pero no fue la única.
Posteriormente, el servicio fue interrumpido nuevamente desde las 13:38 horas hasta las 14:42 horas, y por tercera vez, desde las 16:17 hasta las 23:33 horas, dejando a gran parte de la ciudad en la oscuridad. Estos cortes prolongados han afectado no solo a los ciudadanos, sino también a instituciones clave como Canal Habana, que depende de una transmisión continua para cumplir con su programación.
“El déficit de electricidad es tan grande que ya afecta a La Habana, un territorio siempre protegido por el gobierno”, comentó un residente local, quien describió el impacto que estos apagones han tenido en su vida cotidiana. Durante el horario pico, la máxima afectación alcanzó los 448 MW a las 20:20 horas, coincidiendo con el momento de mayor consumo de electricidad en la jornada.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se encuentra en una situación precaria, con una disponibilidad a las 07:00 horas de solo 2,330 MW, frente a una demanda de 2,220 MW. La falta de capacidad de generación es agravada por las averías en varias unidades clave: las unidades 3, 5 y 6 de la Central Termoeléctrica (CTE) Rente, la unidad 4 de la CTE Cienfuegos, la unidad 6 de la CTE Mariel y la unidad 2 de la CTE Felton permanecen fuera de servicio, limitando aún más la capacidad de respuesta del sistema eléctrico.
Además, 39 centrales de generación distribuida están fuera de servicio debido a la falta de combustible, lo que representa una afectación de 206 MW. En ese sentido, la Unión Eléctrica estima que para este martes habrá un déficit de 610 MW, lo que podría causar una nueva ronda de apagones en la capital y otras regiones del país.

