
Carlos Alberto Tabares, reconocido como una de las leyendas del béisbol cubano, está en proceso de recuperación después de someterse a una compleja cirugía para extirpar un tumor maligno en su riñón.
La intervención, realizada hace aproximadamente un mes en Miami, tuvo un éxito rotundo, logrando eliminar por completo una masa tumoral de 13 centímetros, al tiempo que preservó una parte del riñón afectado sin secuelas.
Tras la operación, el exjardinero central de los Industriales y miembro del equipo Cuba compartió su agradecimiento con sus seguidores: “Estoy mucho mejor gracias a Dios. Muchas gracias a todos los que se han preocupado por mi salud durante estos días. Ahora a recuperarse”, expresó Tabares.
Carlos Tabares, conocido como “El lince Giraldillo” o “El pequeño Tabares”, ha demostrado durante su carrera su entrega y determinación, tanto en el béisbol como en la vida.
Desde su debut con los Industriales de La Habana en 1992, Tabares fue una pieza clave para el equipo, acumulando seis campeonatos nacionales y destacándose como uno de los jugadores más queridos por la afición.
Su habilidad defensiva y su carisma le ganaron el respeto no solo de los cubanos, sino también de los aficionados internacionales, a quienes les mostró su destreza en competiciones como el Mundial de Italia 1998, los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y el I Clásico Mundial de Béisbol 2006.
Tras su retiro, una nueva etapa en Miami
Después de retirarse oficialmente del béisbol en 2018, Tabares decidió emigrar a Estados Unidos, estableciéndose en Miami, donde se ha reinventado como agente financiero y profesor de béisbol. En su nuevo camino, también ha comenzado a participar en ligas populares de softball.
Su vida en el exilio no ha estado exenta de controversias, como lo demuestra el reciente debate en la comunidad cubana del exilio, cuando volvió a rememorarse un episodio donde aceptó un regalo del espía cubano Gerardo Hernández Nordelo.
En respuesta a las críticas, Tabares expresó que lo ocurrido en el pasado no influye en su vida actual, subrayando su compromiso con su presente y futuro.
Un legado como pelotero
El legado de Tabares como pelotero es incuestionable. En 19 Series Nacionales, acumula impresionantes estadísticas: 1.656 hits, 930 carreras anotadas, 684 impulsadas, 217 dobles, 47 triples, 85 jonrones y 201 bases robadas, con un promedio ofensivo de .309.
En defensa, jugó 1.461 partidos, realizando 2.729 outs, con solo 62 errores y un impresionante promedio de fildeo de .979.
Además de sus logros nacionales, Tabares destacó en eventos internacionales, llevando a Cuba a obtener medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 y los Juegos Panamericanos de Santo Domingo 2003.
La comunidad cubana en apoyo
La noticia de la operación de Tabares ha conmocionado a sus seguidores, quienes han expresado su apoyo a través de redes sociales.
Los mensajes de aliento no se han hecho esperar, y muchos recuerdan su entrega en el campo de juego y su carisma fuera de él. “Fuerza y muchos éxitos, Campeón. Eres un ganador nato”, le escribió un fanático en sus redes sociales.
Otros destacaron su lucha y perseverancia: “Pronta recuperación, hermano, tú siempre has dejado la piel en el terreno”.

