
Autoridades chinas, específicamente la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying, dijo que varios altos funcionarios estadounidenses “se han vuelto locos”, entre ellos el fiscal general William Barr, respecto a sus relaciones con el país asiático.
“Estas personas, para su propio interés y beneficio político, no dudan en secuestrar la opinión pública interna […] hasta el punto de perder la razón y volverse locas”, afirmó Chunying.
En tal sentido, Hua espera que las autoridades en Washington “vuelvan a la racionalidad”, añadiendo que China no tiene intención de reemplazar a Estados Unidos.
Mientras tanto, Barr declaró que “China está actualmente involucrada en una guerra relámpago económica”, cuyo objetivo es “no sólo unirse a las filas de otras economías industriales avanzadas, sino reemplazarlas por completo”.

