Connect with us

PERIÓDICO CUBANO

¿Chivos expiatorios? Régimen culpa a trabajadores estatales por distribución de leche con larvas

Noticias de Cuba

¿Chivos expiatorios? Régimen culpa a trabajadores estatales por distribución de leche con larvas

La falta de agua potable y mantenimiento fue minimizada por las autoridades, que adjudicaron todo a un error humano

El gobierno cubano ignora la falta de agua en el caso de la leche contaminada. (Imagen de referencia: Yosshi-Flickr).

El gobierno cubano ignora la falta de agua en el caso de la leche contaminada. (Foto: Yosshi-Flickr)

La Empresa de Productos Lácteos de Matanzas expuso a los presuntos culpables de la entrega de leche con larvas en agosto pasado. En su página oficial de Facebook, Periódico Girón presentó los principales hallazgos de la investigación oficial, brindados por el director de la compañía estatal, Heriberto Estévez Rodríguez.

Como es frecuente en este tipo de casos, el gobierno prefirió señalar exclusivamente a algunos trabajadores, en lugar de reconocer la responsabilidad de la empresa estatal y del servicio que brinda.

De acuerdo con la compañía, los principales responsables son “el chofer B en Acopio y Distribución Fidel Álvarez Siska y la técnica en Análisis de los Alimentos Martina Manso Carbo, que no realizaron las verificaciones correspondientes”.

La investigación de la “policía técnica investigativa” determinó que Álvarez Siska no cumplió con el aseo de su unidad dos días antes de la repartición de la leche contaminada. Según Estévez, la higiene de la pipa era su obligación, aunque él es el chofer y no el intendente o encargado de mantenimiento, ni parte del personal que verifica el buen estado del producto.

Así pues, afirman que Álvarez dejó la pipa en la empresa para que la alistaran y dos días después, sin revisar si estaba limpia, la cargó como siempre y entregó el producto.

“Explica que había dejado la pipa en la Unidad Empresarial para que la fregaran, y que esa no era su función. Como chofer, su principal obligación era distribuir la leche, emplazando de manera directa, con la responsabilidad, al laboratorio de la UEB y los compañeros que realizan la actividad de fregado; lo cual dista mucho de la ética que debe tener todo trabajador en nuestro sistema socialista”, aseveró Estévez.

No obstante, efectivamente hay un amplio grupo de involucrados que debieron percatarse del mal estado de la unidad antes que el chofer, lo que refleja la poca vigilancia de los procesos estatales en una labor tan delicada como el manejo de alimentos.

Estévez reclama los intentos del conductor por defenderse, criminalizándolo para justificar todo el incidente con la “irresponsabilidad” de una sola persona y no del sistema completo que operó ese día.

“Las declaraciones de Álvarez Siska se encuentran alejadas de la realidad, plagadas de indiferencia y con un alto grado de irresponsabilidad, ya que dentro de su contenido de trabajo, firmado y reconocido por el trabajador, se encuentra velar por la carga que transporta y parquear el vehículo, en buen estado de mantenimiento y limpieza, aspectos con los que este incumplió”, espeta el funcionario.

Si bien Estévez asegura que el aseo del vehículo ha sido siempre una función del chofer, no precisa cómo es que este error se produjo hasta ese momento y no antes, si Álvarez llevaba tiempo haciendo el mismo trabajo.

Después de múltiples señalamientos contra Álvarez, se menciona la falta de agua en la empresa y cómo esto ha afectado los procesos de elaboración de la leche y la higiene de las pipas transportadoras.

Sin embargo, solemniza los esfuerzos de improvisación de sus trabajadores, minimizando la falta de mantenimiento y recursos necesarios para que opere una planta tan importante.

“Hoy no podemos considerar que sea asombroso que la fábrica se mantenga trabajando prácticamente sin agua. Esto no es más que esfuerzo desmedido que realizan sus principales cuadros y trabajadores, para poder mantener la gestión productiva de sus principales aportaciones sociales, restándole horas al descanso familiar, para buscar alternativas que disminuyan los efectos que causa una tecnología tan obsoleta, de otro siglo, que sin duda pudiera provocar desbalances en los flujos de corriente, dados los altos índices de consumos que generan, entre otras afectaciones que ya forman parte de lo cotidiano”, refiere el texto.

Al final, Estévez admite que es necesario que el gobierno invierta en el mantenimiento de la empresa, para brindar un servicio óptimo y evitar incidentes como la leche contaminada.

“Lo cierto es que nuestra industria, en sentido general, necesita de manera urgente realizar inversiones que minimicen los riesgos de roturas y paralización de las producciones; pues el principal afectado es nuestro pueblo”, valoró el funcionario.

El entrevistado concluyó anunciando el despido de Álvarez Siska y Manso Garbo. Además, se multó al operario de Tratamiento de Leche con 25% del salario de un mes y al responsable de Laboratorio con 500 CUP.

Si quieres recibir más noticias como esta, suscríbete GRATIS a nuestro boletín.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

To Top