
El Gobierno colombiano ha enviado 240 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba para mitigar los efectos devastadores del huracán Melissa, que tocó tierra en la Isla a finales de octubre.
La ayuda, que incluye alimentos, agua potable, aseo, toldillos, leche y combustible, partió este lunes del puerto de Cartagena de Indias a bordo del buque ARC Victoria, de la Armada colombiana. Sin embargo, en las cajas hay una advertencia escrita con letras mayúsculas donde se aprecia la leyenda: “Prohibida su venta”.
La operación fue coordinada por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), junto a diversas instituciones colombianas, y se espera que el cargamento llegue a Cuba este jueves.
El director general de la UNGRD, Carlos Carrillo, destacó que se incluyeron 54 toneladas de carga seca, así como 31 mil galones de combustible y varios miles de litros de agua potable.
La asistencia tiene como objetivo aliviar la crisis humanitaria desatada en el oriente de Cuba, particularmente en la provincia de Santiago de Cuba, que sufrió severos daños. El huracán Melissa, con vientos máximos de 190 km/h y lluvias de hasta 450 milímetros, causó inundaciones, deslizamientos de tierra y destrucción de viviendas e infraestructuras.
La ciudad de Santiago de Cuba y sus alrededores fueron especialmente afectados, y las autoridades cubanas evacuaron a miles de personas, mientras los equipos de rescate se encargaban de salvar a los atrapados en zonas de difícil acceso como El Cobre.
🇨🇴🇨🇺 || El buque ARC Victoria de la Armada de Colombia zarpará hoy desde Cartagena con 246 toneladas de alimentos, aseo, toldillos, leche, agua y combustible para trasladarlas al oriente cubano, recientemente azotado por el huracán Melissa. (Video cortesía de @UNGRD) pic.twitter.com/A9Nqy7xfxn
— Prensa Latina (@PrensaLatina_cu) November 3, 2025
La situación en Cuba sigue siendo crítica, con miles de damnificados que enfrentan serias carencias en alimentos, agua, refugio y atención médica. Se reportan más de 240 comunidades aisladas por deslizamientos de tierra y cortes de electricidad, lo que ha dificultado las labores de rescate y recuperación. Los daños materiales son considerables, con cultivos destruidos y viviendas colapsadas, lo que agrava aún más la crisis que atraviesa el país.
El huracán Melissa, que azotó Cuba como un fenómeno de categoría 3, dejó una estela de destrucción, afectando gravemente las zonas más vulnerables del país. Las autoridades cubanas trabajan para atender la emergencia. Con comunidades aisladas y miles de personas sin acceso a necesidades básicas, la ayuda internacional se vuelve crucial para la recuperación de las zonas afectadas por el huracán.
Polémica por la gestión de la ayuda
Varios países y organismos internacionales han enviado ayuda a Cuba tras el paso del huracán Melissa, pero la gestión de esta asistencia ha sido objeto de polémica.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) envió suministros médicos, China donó kits familiares y suministros para el sistema de salud cubano, mientras Venezuela activó una operación humanitaria. Noruega también contribuyó con 400.000 dólares a través del Fondo Central de Emergencia de la ONU. Estados Unidos ofreció 3 millones de dólares a través de la Iglesia Católica.
Sin embargo, la polémica radica en la gestión interna de la ayuda. El escepticismo sobre la gestión de los recursos por parte del gobierno cubano también ha aumentado, especialmente en relación con los fondos y suministros enviados por organismos internacionales.
Todo el planeta solidario con los damnificados. El que en los envios ponga “prohibida su venta” se la refanfinfla a la dictadura. Toda ayuda humanitaria que se envia siempre a Cuba acaba invariablemente a la venta al pueblo en dólares en las tiendas en divisas. No es la primera vez que uno se encuentra en esas tiendas con productos de Cruz Roja o de otros organismos con el “prohibida su venta” en las etiquetas, y al lado el precio en buenos dólares.