
El activista colombiano Daniel Maldonado denunció que fue detenido, amenazado y expulsado de Cuba por autoridades del régimen tras grabar en La Habana videos sobre el deterioro social y económico del país.
Según su testimonio, la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) lo retuvo durante unas cuatro horas, le requisó documentos y equipos, lo obligó a borrar parte del material registrado y luego lo declaró persona non grata, con prohibición de regresar a la isla.
Maldonado viajó a Cuba en abril con el propósito de documentar las condiciones de vida de la población y contrastarlas con declaraciones del presidente colombiano Gustavo Petro, quien había elogiado públicamente a la isla y la comparó de forma favorable con Miami.
Durante su recorrido, el activista grabó calles destruidas, basura acumulada, viviendas deterioradas, solares abandonados y edificios en ruinas.
De acuerdo con su relato, agentes cubanos lo trasladaron a una estación policial, donde le retiraron el pasaporte y el teléfono móvil. También revisaron las pertenencias de la persona que lo acompañaba.
Maldonado aseguró que un día antes había enviado a Colombia una copia de seguridad con el material grabado, lo que evitó que se perdiera todo el contenido obtenido durante su estancia en La Habana.
El activista sostuvo que, pese a esa copia de respaldo, fue presionado para eliminar videos que todavía conservaba en su dispositivo. Según dijo, las autoridades justificaron el interrogatorio con el argumento de que oponerse al Gobierno era ilegal.
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La frase resume el clima de censura que enfrentan cubanos y extranjeros cuando intentan mostrar una imagen distinta a la difundida por la propaganda oficial.
Tras el interrogatorio, los agentes acompañaron a Maldonado hasta el hotel donde se hospedaba. Allí esperaron a que recogiera sus pertenencias y luego lo llevaron al aeropuerto.
En ese momento, según su denuncia, le comunicaron que no podría volver a entrar al país. La medida confirmó la decisión del régimen de expulsarlo por documentar escenas de pobreza y deterioro urbano.
Maldonado afirmó que se marchó de un país donde la población no puede criticar al poder sin temor a represalias, donde los salarios no alcanzan para cubrir necesidades básicas y donde la pobreza afecta con mayor dureza a quienes no forman parte de la estructura oficial.
También dijo que varios cubanos le hablaron de la precariedad diaria, la escasez y el agotamiento social.
El colombiano explicó que su viaje buscaba responder a los elogios de Gustavo Petro hacia Cuba. El mandatario había afirmado en enero que era mejor vivir en la isla que en Miami, al destacar supuestos valores culturales e históricos de La Habana.
Maldonado, en cambio, dijo que un salario mensual apenas permite comprar unos pocos productos, y cuestionó que se idealice el modelo socialista mientras la población atraviesa una crisis profunda.
El caso se suma a otras denuncias recientes de creadores extranjeros vigilados, interrogados o expulsados por grabar la realidad cubana fuera del control estatal.
El youtuber estadounidense Nick Shirley afirmó el 5 de mayo que la Seguridad del Estado lo siguió durante su estancia en la isla y que casi fue retenido mientras intentaba documentar la crisis humanitaria y la falta de libertades.
También se han reportado episodios similares con youtubers españoles y peruanos. Integrantes del canal Black Mango Podcast denunciaron vigilancia y presiones durante un viaje a Cuba. Eva Cavero y Andrés Izarnótegui, del canal La blue Kombi, afirmaron que fueron arrestados, interrogados durante horas y deportados tras visitar el país como turistas para grabar videos.

