
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, redujo al presidente cubano Miguel Díaz-Canel a un papel secundario durante una entrevista concedida en junio a USA TODAY.
El hombre de 42 años apenas mencionó tres veces al gobernante y se refirió a él con el apodo de “Miguelito”, como si de un niño se tratara, mientras describía sus propias funciones en decisiones políticas, económicas y diplomáticas de la Isla.
El reportaje, publicado esta semana, ofrece nuevos indicios sobre la estructura interna del poder cubano. Aunque Díaz-Canel ocupa la Presidencia y encabeza formalmente el Partido Comunista, las declaraciones de Rodríguez Castro apuntan a que la familia Castro conserva influencia directa sobre asuntos estratégicos.
Esto no es un secreto para nadie en la Isla, pues, al menos en redes sociales, el consenso general es que Raúl Castro continúa mandando desde las sombras, mientras que Díaz-Canel fue “puesto a dedo” como presidente del país en un intento por aparentar “elecciones” libres por parte de la dictadura.
Díaz-Canel bajo la sombra de los Castro
Díaz-Canel llegó a la Presidencia en abril de 2018 como candidato único de la Asamblea Nacional. Recibió 603 de los 604 votos emitidos por los diputados, sin que la población pudiera elegirlo mediante sufragio directo y competitivo.
Su designación fue promovida por Raúl Castro, quien había anunciado años antes el proceso de sucesión. Desde entonces, sectores opositores y analistas han cuestionado la autonomía del mandatario frente a la cúpula histórica del régimen.
La entrevista señala que ningún representante de la Administración de Donald J. Trump ha negociado directamente con Díaz-Canel. Rodríguez Castro, en cambio, aparece como una figura con acceso a información sensible y capacidad para intervenir en contactos con Washington.
El nieto de Raúl Castro trabaja desde la antigua oficina de su abuelo en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Según USA TODAY, comienza su jornada a las 5:00 a.m. con la revisión de documentos clasificados procedentes de los ministerios del Interior y Relaciones Exteriores, además de las Fuerzas Armadas.
El Cangrejo se ofrece para negociar con Trump
“Si me designan puedo negociar con cualquiera seleccionado por el gobierno de Estados Unidos. Dada la oportunidad, claro que con Trump”, afirmó Rodríguez Castro en la entrevista.
En la estructura oficial, El Cangrejo aparece como responsable de la protección de los principales dirigentes. Sin embargo, su influencia abarcaría inversiones, negociaciones y políticas públicas.
El citado medio indicó que “asesora sobre oportunidades de inversión, negociaciones y decisiones de política pública, en cualquier ámbito que los dirigentes con funciones oficiales —como el presidente Miguel Díaz-Canel— consideren necesario”.
¿Quién tiene realmente el poder en Cuba?
La entrevista proyecta una estructura en la que los cargos institucionales conviven con una autoridad hereditaria. Díaz-Canel “ocupa” la Presidencia, pero un miembro de la familia Castro, sin una responsabilidad pública equivalente, accede a información clasificada y participa en negociaciones de alto nivel con EEUU.
Rodríguez Castro aseguró que trabaja “en sintonía” con Díaz-Canel y que ambos “comparten la misma visión”. No obstante, la descripción de sus responsabilidades presenta a “Miguelito” como un apéndice del aparato estatal, mientras los Castro conservan el poder de ejecutar las decisiones importantes.