
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó la muerte de una persona más a causa del impacto del huracán Oscar en el oriente de la Isla con fuerza de categoría 1 en la escala Saffir-Simpson.
Según lo dicho en una reunión extraordinaria del Consejo de Defensa Nacional, la cantidad de víctimas mortales aumentó a siete, al encontrarse un cuerpo en el municipio de Imías, en la provincia de Guantánamo, que ha resultado ser la más afectada por el ciclón.
En la nota publicada por el medio oficialista Cubadebate no se ofrecen detalles sobre la identificación de la séptima víctima encontrada en el escenario devastador ocasionado por el huracán, que impactó con vientos de 120 km/h y lluvias torrenciales.
Los otros fallecidos eran vecinos de San Antonio del Sur y respondían a los nombres de Francisco Colombia Matos, de 92 años; Esmeraldo Noa Fiffe, de 82; Antolino Areas Domínguez, de 84; Alexander Saben Matos, de 42; Irianni Labañino Domínguez, de 31; y el pequeño Luís Andis Elías Labañino, de tan solo 5 años.
El presidente designado de Cuba expresó sus condolencias a los familiares y amigos de las víctimas, lamentando profundamente las pérdidas humanas. Además, detalló que se abordaron las afectaciones en cada área y se planificaron las acciones para la fase de recuperación, que comenzará tan pronto sea seguro.
Una fuente de Periódico Cubano asegura que cientos de personas se encuentran desaparecidas en la provincia de Guantánamo, donde decenas de hogares presentan daños significativos y aun varias zonas están inundadas.
En San Antonio del Sur, los esfuerzos de rescate y asistencia enfrentan serias dificultades debido a los deslizamientos de tierra en la zona de Los Naranjos, lo que impide el tránsito de vehículos ligeros. La situación se complica por la caída de árboles y postes que bloquean las carreteras, así como por las crecidas del río, dejando incomunicadas a muchas comunidades.
El hospital local también ha sufrido graves daños estructurales, sumados a la pérdida de insumos médicos, lo que limita la capacidad para atender a los heridos y damnificados en la región. Los residentes han perdido sus pertenencias, incluidos electrodomésticos, lo que los coloca en una situación de gran vulnerabilidad.
Extensas plantaciones de plátano fueron devastadas, lo que ha impactado el sustento de numerosas familias. Asimismo, se reporta la perdida de 40 mil latas de café, así como la destrucción de 200 hectáreas de sembrados de tomate.

