
El primer vuelo de migrantes cubanos deportados desde Estados Unidos en 2026 incluyó a seis personas con historial delictivo, lo que representa un giro en la política migratoria del régimen castrista, que hasta el año pasado se negaba a aceptar la devolución de cubanos con antecedentes penales en la nación norteamericana.
El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana el 9 de febrero con 170 personas expulsadas: 153 hombres y 17 mujeres. Al informarse sobre su llegada, el Ministerio del Interior (Minint) reportó el arresto de tres, pero por su relación con actos delictivos en la Isla.
Según Florida’s News, Yondeivis Wong Den Hernández fue condenado por asesinato en segundo grado en Florida y Raúl Duquezne Batista fue sentenciado por violación, secuestro y robo, además de haber cumplido 20 años de prisión en Cuba por robo.
Asimismo, Alexander Padrón Marten fue condenado por tráfico de drogas; Orlando Sánchez Sarría cuenta con múltiples condenas por robo mayor y tráfico de drogas; Miguel Ramón Caveda Pérez fue sentenciado por violación y posesión de licencia de conducir alterada; y Gaully Quintana Martínez fue acusado de agresión con arma peligrosa.
A lo largo de décadas, el régimen cubano se había negado a aceptar a individuos con condenas por delitos graves, lo que resultó en la deportación de varios cubanos a países terceros como África durante el 2025.
Una de estas naciones africanas es el pequeño reino de Esuatini, donde los antillanos terminan en una cárcel de máxima seguridad y enfrentan duras condiciones al no recibir alimentación adecuada o medicamentos para sus padecimientos.
En el transcurso del año pasado, un total de 1.498 cubanos fueron deportados a la Isla en 12 vuelos, lo que marcó un aumento significativo en las deportaciones bajo el gobierno de Donald Trump. Estos vuelos de deportación, que se habían suspendido temporalmente por la pandemia de la COVID-19, han alcanzado cifras récord en los últimos años.
La aceptación de los cubanos con antecedentes penales podría representar una respuesta a la presión que actualmente ejerce Washington contra La Habana, principalmente en materia energética.
Una orden ejecutiva de Trump establece aranceles adicionales a productos de países que surtan de petróleo a la mayor de las Antillas. Esto provocó la suspensión de envíos de barriles desde México, luego que el régimen perdiera a Venezuela como su principal socio en la materia ante el arresto del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
Inclusive, la aceptación de los cubanos con antecedentes penales podría ser resultado de conversaciones reconocidas públicamente por la administración republicana y al mismo tiempo rechazadas por el castrismo.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha sostenido reuniones discretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, quien es nieto y escolta personal de Raúl Castro.
Fuentes citadas por el portal Axios aseguran que estos encuentros no se califican como “negociaciones”, sino como “diálogos sobre el futuro” de Cuba, lo que ha desatado nuevas especulaciones sobre el destino del régimen castrista y los intereses de EEUU.
Tres fuentes cercanas a la situación confirmaron al medio mencionado que Rubio, junto a su equipo en el Departamento de Estado, ve en el hijo del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López Callejas, director de GAESA, una figura clave en la actual dinámica política de Cuba.
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