
Cubadebate, uno de los principales medios digitales del Gobierno cubano, lanzó una convocatoria para contratar a dos periodistas con un salario de 5.060 pesos al mes. La cifra equivale a unos 10 dólares, en un país donde la libertad de prensa atraviesa su peor momento, según organismos internacionales.
La oferta laboral apareció publicada en la propia plataforma oficialista con un tono entusiasta. Promete “oportunidades de crecimiento profesional”, teletrabajo, internet de calidad y un “ambiente dinámico y colaborativo”.
Lo que no dice con tanto entusiasmo es que esos 5.060 pesos cubanos apenas alcanzan para cubrir necesidades básicas en una economía devastada por la inflación. Al tipo de cambio informal, el monto equivale a aproximadamente 10 dólares mensuales.
“No gracias, no tengo la habilidad de mentir”
La convocatoria exige título universitario en Periodismo o carrera afín, dominio de herramientas de edición web, experiencia en redes sociales y residencia en La Habana. También solicita un dossier con al menos cinco trabajos publicados. Todo eso por menos de lo que cuesta un almuerzo en cualquier capital latinoamericana.
En Facebook, las reacciones no se hicieron esperar. Usuarios respondieron con sarcasmo directo al anuncio. Uno de los comentarios más compartidos resumía el sentir general: “No gracias, no tengo la habilidad de mentir, disociar, tergiversar, difamar y ser un apéndice del PCC”.
La represión contra periodistas en Cuba alcanza cifras alarmantes
El contexto en que aparece esta convocatoria no es menor. Cuba ocupa el último lugar de América Latina en el índice de libertad de prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras. La Constitución del país establece que todos los medios pertenecen al Estado, lo cual convierte en actividad clandestina cualquier ejercicio periodístico fuera del aparato oficial.
El Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa registró 128 agresiones contra la prensa solo en febrero de 2026. Esa cifra representa un aumento del 172,3% respecto al mismo mes del año anterior. La escalada represiva no muestra signos de detenerse.
En ese mismo mes, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH condenó lo que llamó una nueva ola de persecución estatal contra periodistas y ciudadanos cubanos. El organismo pidió al gobierno cesar las prácticas de censura destinadas a imponer un cerco informativo.
El ecosistema de medios independientes que floreció con la llegada de internet a mediados de la década pasada ha quedado prácticamente sofocado. Decenas de periodistas han elegido el exilio y continúan informando desde el exterior, aunque sus contenidos circulan prohibidos dentro de la isla.
Mientras el régimen asfixia a la prensa libre, su aparato mediático recluta nuevos soldados de la propaganda. La diferencia es que ahora lo hace a la vista de todos, con una oferta salarial que genera más indignación que interés.
Cubadebate recibirá solicitudes hasta el 1 de mayo de 2026. Queda por ver cuántos profesionales aceptan poner su pluma al servicio del oficialismo por el precio de un paquete de café Cubita al mes.

