
Una cubana de 26 años, embarazada de siete meses y con una situación de alto riesgo, permanece detenida en un centro del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Karnes, Texas, desde el 21 de octubre de 2025, después de ser arrestada durante una cita con esa agencia.
Su esposo, Jorge Valdés, denunció que la situación ha convertido la espera de su primer hijo en una etapa marcada por la angustia, el miedo y la incertidumbre por el estado de salud de su mujer.
Sucel Velázquez Reygada residía en San Antonio mientras esperaba por su caso de asilo político. Su esposo es residente permanente de Estados Unidos.
Según su testimonio, fue dentro del centro de detención donde descubrió que estaba embarazada. Desde entonces, ha permanecido bajo custodia de ICE en medio de complicaciones cardíacas y otros padecimientos que, de acuerdo con documentos médicos revisados por la cadena Telemundo, colocan su gestación en la categoría de alto riesgo.
Desde el centro de detención de Karnes, Velázquez Reygada explicó que su permanencia allí ha sido especialmente difícil por su estado de salud. “En estos 5 meses que he estado en detención han sido más los días grises”, expresó en llamada telefónica con su esposo.
Su relato refleja una situación prolongada de encierro en un momento delicado del embarazo, sin el acompañamiento familiar que normalmente rodea la llegada de un primer hijo.
Valdés también describió el impacto emocional que ha tenido la detención sobre ambos. Dijo que no ha podido vivir junto a su esposa una etapa que imaginaban muy distinta. Aseguró que la reclusión les arrebató momentos que para muchas familias resultan esenciales, como compartir la evolución del embarazo o preparar juntos la llegada del bebé.
“Yo lo único que puedo es cuando ella viene es darle un abrazo y ya, no he podido hablar con mi bebé, no he podido darle un beso, no he podido decirle nada”, relató el hombre. También contó que ni siquiera sabe aún cómo se llamará el niño o la niña, porque su esposa quería revelárselo en el momento apropiado, un plan que quedó truncado por la detención.
La mayor alarma para Valdés es el estado de salud de su esposa dentro del centro. Según contó, hace unos días la joven sufrió en la madrugada un fuerte dolor en el pecho. Después, todavía sentía molestias en los brazos. El esposo aseguró que ella no tuvo dónde auxiliarse en ese momento y que, cuando reportó lo ocurrido, solo le dijeron que el doctor la vería más tarde.
De acuerdo con ese testimonio, la atención médica seguía sin llegar al momento de la denuncia. “Ahorita viene el doctor y te vamos a… El doctor. Todavía lo están esperando”, dijo Valdés al describir la respuesta que recibió su esposa de parte de los agentes de ICE.
El citado medio intentó obtener una reacción de ICE sobre las condiciones del centro de detención, en especial respecto a las mujeres embarazadas. Sin embargo, no han recibido respuesta. También buscó sin éxito a los abogados de Velázquez Reygada.
La ausencia de pronunciamientos oficiales y legales mantiene el caso en un terreno de incertidumbre. Mientras tanto, la situación de la cubana sigue dependiendo de decisiones migratorias y médicas tomadas dentro del centro, lejos de su esposo y de la posibilidad de atravesar su embarazo en libertad.
deportenlos a los dos y se acabo y para que se embaraso para tener un hijo ancla para qu7e no te deporten pa fuera