
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, fue confrontado por un residente de las zonas afectadas en Guantánamo por el huracán Oscar. Mientras el mandatario comunista cumplía con la visita, acompañado de una delegación de funcionarios, el valiente hombre no dudó expresar frente a él: “Nos dejaron solitos allí con 29 niños”.
El residente evacuado en una escuela especial de la zona relató que él mismo tuvo que rescatar a los niños, quienes se encontraban en condiciones de hipotermia. “Nos abandonaron, no había nadie para rescatarnos”, agregó.
Asimismo, manifestó: “Nos dijeron que iban a dejar un equipo para rescatarnos en caso de que el río se metiera, y nos dejaron allí solos”. La respuesta del mandatario fue prometer que investigarán lo sucedido.
Familiares y residentes en las áreas afectadas aseguran que las autoridades no alertaron adecuadamente sobre los peligros inminentes. La mayoría de la población estaba desinformada, debido a un apagón masivo que dejó a todo el país sin electricidad el viernes pasado, limitando también el acceso a la información.
En los municipios de San Antonio del Sur e Imías, la situación es crítica. Familias enteras de estas localidades se encuentran desaparecidas tras la inundación ocasionada por las torrenciales lluvias. Además, existen daños notables en la agricultura y en decenas de viviendas.
La devastación ha llevado a cientos de cubanos a recurrir a las redes sociales para pedir ayuda en la localización de sus familiares, con quienes han perdido contacto desde el colapso del Sistema Eléctrico Nacional, que se ha ido restableciendo, pero con prioridad en La Habana.
“Todo lo sucedido indica la labor deficiente de la defensa civil. Si desde el viernes no había fluido eléctrico, era su deber avisar sobre lo que estaba por suceder para evitar que la tragedia los sorprendiera desprevenidos”, comentó un usuario en Facebook, reflejando el sentir de muchos que cuestionan el trabajo del organismo.
El huracán Oscar tocó tierra en la ciudad de Baracoa como categoría 1, con fuertes vientos que arrasaron techos y muros, y provocaron el desbordamiento de ríos y represas tras alcanzar el máximo de su capacidad.
Hasta el momento, hay siete personas fallecidas a causa del fenómeno meteorológico. Seis de ellas respondían a los nombres de Francisco Colombia Matos, de 92 años; Esmeraldo Noa Fiffe, de 82; Antolino Areas Domínguez, de 84; Alexander Saben Matos, de 42; Irianni Labañino Domínguez, de 31; y Luís Andis Elías Labañino, de 5 años. La restante aún no ha sido identificada.

