
El cubano Lázaro Arteaga Cuello, de 57 años, fue detenido por ser sospechoso de un brutal ataque contra su compañero de apartamento en el condominio West Brickell Apartments, ubicado en la segunda avenida y la calle 10 del suroeste de esta ciudad, informó América Tevé.
El incidente, que ocurrió alrededor de las 7:43 p.m., dejó a la víctima con varias heridas, que le podrían haber ocasionado la muerte. Según la investigación, el agredido se encontraba dormido en el sofá cuando comenzó el ataque por su compañero desde hace 35 años.
La víctima intentó calmar al agresor y salió del apartamento, pero Arteaga Cuello lo persiguió y lo apuñaló nuevamente en el pasillo, cerca del ascensor. Melody Paradise, una vecina del complejo, relató haber visto sangre en el pasillo, desde la puerta del apartamento hasta cerca de la zona de los basureros.
“Estaba en la puerta de él, y había sangre goteando en el suelo… sí, fue una locura”, comentó Paradise, visiblemente impactada por la violencia del suceso. Otro residente, Surelis Quijada, expresó que la comunidad está consternada. “Nos quedamos impactados con eso, nadie pensó que algo así podría pasar aquí, unos vecinos maravillosos… no entendemos qué fue lo que pasó, eso solo lo saben ellos”, añadió.
Al llegar al lugar, las autoridades encontraron a Arteaga Cuello en el apartamento, quien, espontáneamente, admitió haber apuñalado a su compañero con un cuchillo de cocina. Además, relató que después de cometer el ataque, metió el arma blanca en el lavaplatos, tratando de ocultar el crimen.
La víctima, quien no ha sido identificada, sufrió heridas en el ojo derecho, el hombro izquierdo, el antebrazo y la mano. Fue trasladado al Hospital Jackson Memorial, donde se encuentra en condición estable.
Los investigadores también hallaron un video de vigilancia que captó parte del ataque en el pasillo del edificio, lo que podría ser crucial para el avance del caso. Este viernes, Arteaga Cuello compareció ante la corte, donde se le negó el derecho a fianza.
Este sujeto enfrenta cargos por intento de homicidio en segundo grado y alterar la evidencia física. En caso de ser encontrado culpable por el primer delito mencionado, el cubano enfrentaría hasta 15 años de prisión y multas no superiores a los 10.000 dólares.

