
Un cubano compartió en un video cuánto gasta al mes viviendo en Segovia, España, desglosando sus principales costos y dando un panorama claro de su presupuesto. A pesar de mantener un control estricto de sus finanzas, con gastos mensuales de 550-600 euros, el ahorro es complicado debido a gastos imprevistos y la inversión en formación académica.
El gasto más significativo es el alquiler, que comparte con dos amigos en un piso de tres habitaciones y dos baños, pagando 200 euros mensuales. El alquiler incluye calefacción central y agua, lo que reduce considerablemente los costos de servicios. La electricidad representa otro gasto, con un promedio mensual de 20-25 euros, aunque en invierno disminuye debido a la calefacción central.
El cubano gasta entre 130 y 150 euros al mes en alimentos, lo que refleja el aumento de precios en productos básicos. Realiza la mayoría de sus compras en el supermercado Mercadona y aprovecha descuentos en productos próximos a vencer. La carne la adquiere en carnicerías locales, donde ha descubierto trucos para ahorrar, como comprar paquetes rebajados cerca de su fecha de caducidad.
Los gastos en comunicación son moderados. La línea móvil cuesta 9 euros mensuales, incluyendo llamadas ilimitadas y 40 GB de datos compartidos. El servicio de internet, que ofrece una velocidad de 600 MB (con una promoción temporal de 1 GB), cuesta 30 euros, divididos entre los tres compañeros de piso, lo que reduce su parte a 10 euros al mes.
Antes de mudarse a Valladolid, el cubano estaba inscrito en Basic Fit, pagando 15 euros al mes al compartir el plan. Sin embargo, tuvo que cancelar la suscripción debido a la distancia del gimnasio en su nueva ubicación. Además, paga 25 euros mensuales por una suscripción a Legalitas para consultas legales ilimitadas, lo que considera una inversión necesaria para resolver posibles problemas legales.
El transporte representa un gasto mensual considerable de 100 euros. Utiliza un bono de tren AVE de 64 euros para viajar entre Segovia y Madrid, aprovechando descuentos regionales. También gasta 25 euros al mes en el metro de Madrid y 7-8 euros en autobuses en Segovia para trasladarse desde la estación de tren hasta su casa.
Mensualmente, destina entre 20 y 30 euros a actividades ocasionales, como salidas con amigos. También envía dinero a su familia en Cuba, aunque estos envíos no son regulares. Los gastos imprevistos, como la matrícula de un máster o trámites para la universidad, han impactado sus posibilidades de ahorro.
Aunque sus gastos mensuales se encuentran por debajo del salario mínimo neto en España (1.230 euros), el cubano ha enfrentado dificultades para ahorrar debido a gastos académicos y períodos sin empleo. En estos momentos, ha recurrido a sus ahorros, ya que no ha recibido ningún tipo de ayuda externa.
El joven ha logrado mantener sus costos relativamente bajos compartiendo el alquiler, limitando sus gastos de entretenimiento y aprovechando descuentos en alimentos. Sin embargo, su situación económica se ve afectada por la inversión en su formación académica y los gastos inesperados que surgen cada mes.
Con un gasto mensual de aproximadamente 550-600 euros, el migrante considera que sus costos son inferiores a los de muchos residentes en España. Sin embargo, reconoce que el margen de ahorro es estrecho y depende de mantener sus gastos fijos bajo control. La situación se complica con gastos ocasionales que pueden alterar su presupuesto.

