
Un cubano se encuentra en riesgo de deportación a un tercer país luego de ser detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), debido a sus antecedentes penales en Florida. Se trata de Juan Erles González, quien cumplió una sentencia de 18 meses de prisión por un delito relacionado con droga.
Según Telemundo 51, el antillano lleva 28 años en territorio estadounidense tras su arribo en 1995. Los registros indican que en 2007 perdió su residencia y fue procesado de manera penal por cometer el delito de conspiración para poseer cocaína con la intención de distribuirla.
Luego de su liberación, no tuvo problemas legales y se reincorporó a la sociedad mediante un trabajo estable y pagando sus impuestos. El pasado 13 de junio, González se presentó a una cita con ICE en Miramar, Florida, como parte de un protocolo habitual.
En esta ocasión, fue detenido y trasladado al centro de detención migratoria de Krome, luego a Glades y finalmente a uno ubicado en Texas, donde solo permiten realizar llamadas de 30 segundos.
“Mi papá está muy triste y dolido por todo lo que está pasando. Lo están tratando muy mal”, expresó Ana Lisse González, hija de Juan Erles. Como Cuba no acepta su regreso a la Isla, es probable que en cualquier momento sea liberado en territorio mexicano.
Según una abogada especializada en inmigración, consultada por Telemundo 51, González mantiene una orden de deportación debido a su condena, a pesar de haber cumplido su pena.
La experta en leyes también mencionó que, recientemente, Cuba ha aceptado a algunos deportados, aunque los casos varían y generalmente rechaza a quienes tienen antecedentes penales en Estados Unidos.
En cuanto al plan de soltar a González en México, la abogada explicó que, para que se efectúe este tipo de deportación, el tercer país receptor debe aceptar a la persona que desea expulsar el gobierno norteamericano.
Corte Suprema permite la deportación a terceros países
El pasado 22 de junio, la Corte Suprema aprobó una resolución por 6 votos a favor y 3 en contra, que permite a la administración de Donald Trump reanudar las deportaciones expeditas de migrantes hacia países que no sean sus naciones de origen.
Este fallo refuerza la política migratoria del mandatario republicano, que ha buscado una mayor aplicación de medidas restrictivas a través del máximo tribunal del país.
La decisión suspende temporalmente una orden de un tribunal inferior que obligaba a ofrecer a los migrantes la posibilidad de impugnar sus deportaciones, lo que representa un avance significativo para el gobierno estadounidense.
La Corte basó su fallo en un caso en el que migrantes de Myanmar, Vietnam y Cuba fueron detenidos y enviados a Sudán del Sur, país africano con graves conflictos de violencia desde su independencia en 2011. Los abogados de los migrantes argumentaron que la deportación a este país podría exponerlos a torturas o incluso a la muerte.
La decisión de la Corte ha sido duramente criticada por los jueces liberales, como Sonia Sotomayor, quien en su disidencia advirtió sobre los riesgos para los migrantes, al negarles la oportunidad de ser escuchados en los tribunales.


Bien hecho la basura al basurero